Ejem!
Sho no sé que me creo (y lo digo en acento medio ególatra-argentino pué), pero siempre me gusta recomendar. Hoy quiero recomendar un bar restaurante, llamado Tapas y vinos. Este lugar queda ahí enfrente del Banco Salvadoreño por el ex-cine Variedades, medio en la zona del Barrio.
La verdad, desde que se fue la Ventana del Barrio (y con el cambio de lugar ya es otra cosa, no lo que era), y luego la movida del Atrio y su seguido desaparecimiento... y después de que no voy al photocafé desde que me asaltaron hace un año por ahí... ¿DONDE IR? No me gusta ni la Gran Vía ni Multiplaza... así que andaba medio perdida. Pero este lugar se ve muy bien.
Ya van tres veces que lo visito y siempre el trato es muy muy cortés. Todos los meseros que nos han atendido son bien buena gente y bien amables. Además la chera que es como gerente es bien amable también. Los precios son bastante competitivos, por decirlo así, y la comida es muy muy buena.
Como su nombre lo dice, la especialidad son las tapas y los vinos. Pero claro, hay cosas para el pueblo, cosas más baratas que algunos vinos, pero igual las copas no están tan caras. La otra vez pedí una tapa de jamón serrano, y me lo sirvieron con pan, aceite de oliva y almendras. Realmente estaba buenísimo. De escribirlo se me hizo agua la boca.
El ambiente me encanta, la música no es estridente y todo está ambientado a lo español. Muy muy moderno. Me encanta el diseño de la barra y las mesas. Es muy agradable a la vista y es bastante cómodo de estar. Otra cosa que parece prometedora es que tienen planes de hacer noches de flamenco y esas cosas, aunque me comentaban que no ponen tanto flamenco como música de ambiente, porque algunos clientes se quejan. Pero por lo general hay música en español.
Como espero que este lugar se mantenga, porque me gusta, espero que más de alguno se pique y vaya.
Saludos a todos y todas
lunes, 18 de septiembre de 2006
viernes, 15 de septiembre de 2006
15 de septiembre ¿Asueto no má?
Yo estaba pensado seriamente qué significaba el 15 de septiembre para mí. Yo pensé... al final de todo, que lo más importante de este día para mí es que no hay que ir a trabajar.
Poco tenemos de indepedientes y celebrar la falsa indepedencia se me hace raro.
De chiquita, menos del cuarto grado, desfilabamos en la escuela. Nos decían que teníamos que estar serias (eramos sólo niñas). Y además se podía participar en las porras. Pero habían ensayos y esas cosas. Pero eso sí, a lo mejor nos conseguíamos un premio. ¿Tanto había qué caminar? Eso pensaba en mi comodidad... No... tanto, no. Las de sexto sí (mis hermanas).
Me parecía un poco cansado... además nunca ganábamos nada. Mis hermanas eran de las porras... yo estaba muy chiquita. Pero años después me di cuenta que esa escuela si se ganó cosas después. Y me alegré, aunque yo poco tuviera que ver.
15 septiembre = concurso
15 septiembre = asueto
15 septiembre = no poder ver bien la tele en la mañana...
No sé...
Pero bueno... dejo la caricatura de alecus de la LPG, que me pareció buenísima.
Poco tenemos de indepedientes y celebrar la falsa indepedencia se me hace raro.
De chiquita, menos del cuarto grado, desfilabamos en la escuela. Nos decían que teníamos que estar serias (eramos sólo niñas). Y además se podía participar en las porras. Pero habían ensayos y esas cosas. Pero eso sí, a lo mejor nos conseguíamos un premio. ¿Tanto había qué caminar? Eso pensaba en mi comodidad... No... tanto, no. Las de sexto sí (mis hermanas).
Me parecía un poco cansado... además nunca ganábamos nada. Mis hermanas eran de las porras... yo estaba muy chiquita. Pero años después me di cuenta que esa escuela si se ganó cosas después. Y me alegré, aunque yo poco tuviera que ver.
15 septiembre = concurso
15 septiembre = asueto
15 septiembre = no poder ver bien la tele en la mañana...
No sé...
Pero bueno... dejo la caricatura de alecus de la LPG, que me pareció buenísima.
jueves, 14 de septiembre de 2006
Medidas para cambiar de ánimo
1. Oír más de tres horas a Fito Paéz
saber que nada es para siempre y hoy...
desafiar a las leyes de la gravedad
sólo reírme hasta verme flotar
no me creo que todo haya ido tan mal
prueba el efecto de resucitar...
2. Hacer cambios a algún documento... cualquiera... jijiji... o a una tesis
3. Escribir los agradecimientos de una tesis... una vez que se sabe que se tiene, se debe y además le dan a uno ganas de agradecer a alguien, a varios, a muchos y muchas... la vida es más bonita.
4. Jugar con un par de gatitas, una que va camino a Valencia y la otra que es mamá extrema
5. Hablar con la Gaby y decirle, no quiero hablar, no quiero hablar de eso, pero que ella no cuelgue.
6. Hacer tres mil evaluaciones psicométricas... y que sólo me reste una neuronita que baila con un frijolito... porque ya quedó tan tonta, que solo sabe bailar :D
7. Consumir productos Diana :-)
saber que nada es para siempre y hoy...
desafiar a las leyes de la gravedad
sólo reírme hasta verme flotar
no me creo que todo haya ido tan mal
prueba el efecto de resucitar...
2. Hacer cambios a algún documento... cualquiera... jijiji... o a una tesis
3. Escribir los agradecimientos de una tesis... una vez que se sabe que se tiene, se debe y además le dan a uno ganas de agradecer a alguien, a varios, a muchos y muchas... la vida es más bonita.
4. Jugar con un par de gatitas, una que va camino a Valencia y la otra que es mamá extrema
5. Hablar con la Gaby y decirle, no quiero hablar, no quiero hablar de eso, pero que ella no cuelgue.
6. Hacer tres mil evaluaciones psicométricas... y que sólo me reste una neuronita que baila con un frijolito... porque ya quedó tan tonta, que solo sabe bailar :D
7. Consumir productos Diana :-)
miércoles, 13 de septiembre de 2006
lunes, 11 de septiembre de 2006
En-ojo no tan ajeno
Me pregunto cómo me miro desde fuera. La verdad es que muchas veces me imagino a mi misma como una tercera. Ni siquiera me pretendo visualizar en segunda persona. Quizás es normal. No sé. A lo mejor es menos normal si uno tuvo su par de amigos imaginario o si uno de repente en el bus dice dos o tres palabras juntas al azar, sin ninguna conexión aparente.
Hoy estoy enojada, en este desdoblamiento. Me enojan demasiadas cosas:
1. Los zancudos que les gusta esta parte de mi casa
2. No tener cabeza para meter unas correcciones
3. No tener ni idea porqué me enojé con la gente que no debo
4. Porque me siento sola. Así de simple
La enumeración deja de tener sentido cuando empieza a parecer un diálogo interno. Eso me pasa. Lista y listas. Las cosas por hacer, las cosas que quiero hacer. Las cosas que se supone que debo hacer. Las cosas que siempre pensé que quería hacer, pero que ya no quiero hacer tanto. Y la más corta. La que puedo hacer...
El ocio me mata.
La inactividad me mata.
De repente me siento cansada. Solo de pensar que puedo estar desempleada. Me duelen los brazos y me dan ganas de llorar. Me siento pesada. Y no es el colón que me anda fregando y que siempre postergo. Me siento pesada y así es. Los brazos duplican su peso y los ojos se me hacen pequeños. Y lo peor: pienso tanto en eso, que ni hago lo que sí quiero hacer.
Si la prisa se acaba ¿Debo dejar de correr?
¿Me gusta correr?
¿De qué huyo?
Y quizás tiro esto al aire. Porque estoy enojada y pretendo que alguien escuche.
Hoy estoy enojada, en este desdoblamiento. Me enojan demasiadas cosas:
1. Los zancudos que les gusta esta parte de mi casa
2. No tener cabeza para meter unas correcciones
3. No tener ni idea porqué me enojé con la gente que no debo
4. Porque me siento sola. Así de simple
La enumeración deja de tener sentido cuando empieza a parecer un diálogo interno. Eso me pasa. Lista y listas. Las cosas por hacer, las cosas que quiero hacer. Las cosas que se supone que debo hacer. Las cosas que siempre pensé que quería hacer, pero que ya no quiero hacer tanto. Y la más corta. La que puedo hacer...
El ocio me mata.
La inactividad me mata.
De repente me siento cansada. Solo de pensar que puedo estar desempleada. Me duelen los brazos y me dan ganas de llorar. Me siento pesada. Y no es el colón que me anda fregando y que siempre postergo. Me siento pesada y así es. Los brazos duplican su peso y los ojos se me hacen pequeños. Y lo peor: pienso tanto en eso, que ni hago lo que sí quiero hacer.
Si la prisa se acaba ¿Debo dejar de correr?
¿Me gusta correr?
¿De qué huyo?
Y quizás tiro esto al aire. Porque estoy enojada y pretendo que alguien escuche.
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