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miércoles, 31 de diciembre de 2014

2015, Let's back to the future, Marty


El 2015 ¡ya es mañana!
Esta imagen me da nostalgia. Yo nací en el 84, hagan cuenta. Los 30 años futurísticos se nos fueron de las manos. Ya el 2015 está aquí. Y es un poco frustrante y no. Hay cosas que no me imaginaba que podrían existir y otras cosas que aún no existen. Un poco las expectativas de la vida misma, llegan cosas que no queríamos y otras que no sabíamos que queríamos.

Pero este post se trata de mí. Ya saben, que un poco este blog comenzó como un anónimo diario donde hacía catarsis y les hablaba a mis lectores como en "Cartas a María". Y empecé una tradición de año nuevo. El último post del año va del siguiente y el primer post del año, va del año anterior. Así que nos toca hablar de ese bonito año 2015. Que seguramente no es lo que pensaba Marty, ni yo, a mis 5 años.


En general no tenemos mucho optimismo para el año que viene. ¡Pero quizás por eso nos puede sorprender! Esperar nada o esperar mucha adversidad nos podría hacer valorar... ajá, sí, cómo no.
Pero cómo el cambio está en uno JAJAJAJA.  No, no puedo más con esa filosofía barata (y al servicio de una ideología, de paso).

Me hago propósitos porque necesito ordenarme siempre, como hacer el punteo antes de empezar a escribir y porque se me da la gana, pero no porque crea que vaya a mejorar la vida de nadie más que la mía. Y tengo casi los mismos propósitos que el año pasado (lo cual quiere decir que no los cumplí, spoiler alert para el próximo post). Además como ya dije, estoy viviendo una etapa de cambios y quizás estoy jugando a la fe que no tengo "el universo proveerá".

Pero ya hice mi google keep,  no sé qué más quiero hacer el otro año, por el momento se me ocurre esto, creo que ando menos previsora que otros años y un poco más concreta.




Eso sí lo que siempre me propongo:

  • El de siempre: ser más inteligente que mis impulsos. 
  • Procurar a quién merece y a la aniuxa que merezco


¡Feliz año! ¡A bailar las penas más y a quejarse menos!

Bueno, sí hay que quejarnos.



domingo, 24 de agosto de 2014

¿Pero y la proteína?

Llevo ya casi 9 meses no comiendo carne. Y sí, me gustaba mucho la carne. Todavía si huelo un pedazo de arrachera medio crudo, babeo. Y entre la crueldad animal y mi propio organismo diciendo: NO, la carne nos cae mal [la última vez fue en la cena de navidad, ya comía yo muy poca carne porque ya estaba en mi proceso de lectura sobre lo que comía, y pues nada que todos muy contentos el 25 pero mi estómago me dijo YA NO]. Tomé la decisión de dejar de comer carne, todas. Y bueno, aquí hay todo un atlas bien documentado del tema y mucho más interesante que mi anécdota navideña.

Luego dejé de comer lácteos. También he reducido al mínimo el consumo de mariscos y pescados, porque así como se producen nuestros nuestros nietos no los comerán nunca. 

Y no, no quería llegar a esto... volver a algunos lácteos pero reducir su consumo. Eso, cuando estás en la terminal camionera y te comés un pan (hecho con leche y huevos) con queso, porque literal, no podés más sólo con una bolsa de papitas. Hay momentos que a mí no se me da lo radical. Cuando ni siquiera hay un taco de nopal por ahí mal puesto, hay que tomar la decisión de qué será lo menos... O bien, dios mío, nadie se va morir por un pedazo de pizza de queso con los amigos, porque uno no quiere imponerse frente a los demás (tache social, el mío, mi talón de aquiles).  Con todo eso no puedo decir que soy vegetariana el 100% de los días. Quizás sólo estoy en transición. 

No sé qué soy. Quizás me puedan poner una etiqueta: ovo-lacteavegetariana social (afuera de mi casa), vegan friendly (pero no voy a tirar los zapatos que ya tengo, solo no compraré nuevos de cuero); a lo mejor soy almost vegan, vegan de casa.  Lo que sea. Díganme como quieran. También se pueden burlar un poquito y me voy a reír un tanto más, pero la cuestión es fáctica:

Porque todo es más convincente en una infografía, porque lo de hoy es el periodismo de datos
El ser humano piensa que todo está dado. Se produce y hay algunos costos que no pasan facturan, no pasan factura para el productor y el consumidor que come lo más barato. Yo entiendo que mucha gente va escoger comprar lo más barato, que no hay tiempo para leer de qué se trata comer distinto, que no hay tiempo de cocinar. Con reducir el consumo de productos de origen animal, no solo nos estamos haciendo un favor (la carne está carísima y pues no es lo más sano), sino que también estamos consumiendo un poquito menos cruel y menos rapazmente con los recursos naturales ¿Nadie piensa en su huella ecológica? [Mi rume ya nos puso focos de LED, le debo eso que no había pensado antes]. Y sí, sí hay crueldad aún en los vegetales, hay que intentar comprar local y al campesino por eso. 

No estoy evangelizando, estoy un poco defendiéndome en mi espacio. Estoy un poco harta de la burla gratuita por mis decisiones alimenticias, sin que me hayan preguntado por qué. 

Todo el mundo pregunta que de dónde saco la proteína para comer
 ¿de dónde la sacan los animales que se comen?
Me he dado cuenta la poca tolerancia, por el que come distinto ¡Ustedes no se lo están comiendo! ¡No voy por la vida con pedazo de lechuga y metiéndoselos en sus bocas! ¿Pero y la proteína? ¿De dónde sacás la proteína? Preguntan todos asustados. No les importa que tome cerveza, que me desvele estudiando, que no haga el ejercicio debido. Pero mi proteína... esa sí es fundamental. No tenía idea de la fuerza de la cultura de la comida con la sociabilidad y el cuestionamiento profundo de la gente cuando le tocan sus tradiciones. ¡No puedes hacer mole con tofu! ¡Uy no se puede llamar pozole vegetariano! ¡Antinatural!. Cuando tomé algunas de mis decisiones alimenticias nunca me imaginé defendiéndolas frente amigos, contestando amplios cuestionamientos a meseros con mala cara, gente ofendida por quiero saber qué contiene lo que vende. La parte social ha sido más inesperada, no dura. Creo que es una enseñanza hasta un poco grata por imprevista, nunca pensé que aprendería tanto de nosotros como sociedad a través de lo que me como.

A veces, como dice un amigo, cuando uno se cansa de pelear, solo hay que decir "soy alérgico" y la discusión se acaba.

[Este post fue una petición de @Gvichez, un vegano más estricto que yo]


Un post data bien importante:
Hay que seguir siendo críticos con las modas de consumo incluso en el veganismo, las super dietas y sus super alimentos, lo que hacemos porque está de moda y que queremos todo rápido y milagroso. Eso también jode, hay un proceso de gentrificación alimenticia.

jueves, 2 de enero de 2014

2013: ya se fue papito, salú pues

Ay. El 2013.

Mi balance del 2013 es como regular-medio. Tuve muchos altibajos. Cosas buenísimas. Muchas sí. Pero la salud me jugó muy mala pasada. Pero en parte, en esos momentos me sentí muy muy querida. Entonces cómo explicarlo. Sí estuvo jodido, pero no estuvo mal. Digo quizás el 2012 tuvo un saldo muy bueno y este año más bien no se puede juzgar como uno solo. Como si fueran varios períodos, diferentes. Quizás en parte porque fui varias. Y eso me agotó.

El primer trimestre tuve la compañía de mi mejor amigo. y eso fue hermoso, tener a alguien que te conoce toda la vida para llegar a hablar de la cotidianidad en otro país. Pensé que nada podría superar esa compañía hasta que encontré a una buena roomie con la que hablo como si fuera mi amiga desde el kinder. Y pues no puedo quejar porque Alberto también siempre estuvo ahí y que a pesar que aún resolvemos asuntos geográficos nos hemos sabido acompañar.

Pero me enfermé. Muchas veces. Primero pasé varias veces en cama por la gripe. Una tras otra. Para terminar en una crioterapia seguida de una caída con una fractura en el tobillo. Una mala racha. No saben, el costo de oportunidad de estar sano es ahorrarse un montón de dinero. Valoren su salud. Pero como dije, tuve amigos, novio, vecina que respondieron de manera impresionante. La primera semana recibí muchas visitas, flores y dulces además de muletas y sillita para bañarme. Me hizo evaluar lo que he cosechado en México. Tengo relaciones fuertes y que puedo contar con gente, aún cuando no es mi ciudad de origen. Les agradezco un montón. Ustedes son mi familia en México.

Addendum: Esas bonitas muletas son cortesía del Rufián,
a quien le debo la vida en forma de semitas.
Pero en medio de todo eso, me fui a Montréal (no sin antes sufrir por la visa). Y me la pasé andando en bici más que nunca (justo antes de la fractura, al menos le di buen uso a la pierna antes). Debo decir que eso ha sido de las mejores experiencias que he tenido en la vida. No me sentía tan libre desde que hacía minitorneos de bici cuando tenía 10 años.

Llévenme de nuevo. Te extraño Bixi

Trabajo no me faltó. La tesis avanzó. Quizás el último semestre del año hubiera querido tener más energías y fuerzas para hacer más cosas y hacerlas mejores. No pude ir a Chile a un congreso latinoamericano por la fractura, pero creo que he logrado un par de cosas más. Por ejemplo hablé con gente de varias partes del mundo, aquí en México, sobre mi tesis y estuvo bien.




También le debo mucho a la pluma. No he escrito todo lo que debiera o quise escribir. Pero eso sí, nos mantuvimos en la columna de la Prensa Gráfica en Séptimo Sentido. Donde he hablado de lo que me ha enojado o impactado más de este año: El caso de Beatriz, el juicio contra Ríos Montt, el cierre de Tutela Legal y los cambios que siento en México. Es un espacio a veces me saca en "guinda", porque es un registro que exige mucho: actualidad y universalidad. A pesar de esto, creo que ya me gustó, no es para nada el tipo de reflexión que hago en este blog. Ha sido una sorpresa que cada que me he encontrado a alguien en El Salvador me dice, "siempre leo tu columna", vecinos, tíos, papás de mis amigos. Me sentí leída y aunque eso hace que me muerda la trenza de la pena, me da alegría saber que lo que escribo llega a alguien.

Y hoy las superficialidades. Dice Letterboxd que vi 116 películas. Destacan de mi vida en el cine, laptop y dvd: "Starlet", "Stoker" y "The Conjuring". Mientras que vi con ansías la sexta temporada de Mad Men y hasta hice un post de ello, pero también me la pasé viendo American Horror Story. En mi lado otaku, también escribí de un par de animes, pero seguro la serie en este género que marcó este año fue una emitido en 2005, Samurai Champloo.

En mi mundo musical. Dice Last.fm que me la pasé oyendo a David Bowie, y cómo no, con ese maravilloso disco de "The Next Day", no podríamos esperar menos.  Y aquí lo demás que oí:



Por ello, haré mi top 5 de discos que salieron este año, porque Erick Chicas me lo pidió por facebook:

1. The Next Day - David Bowie
2. No Blues - Los Campesinos!
3. New - Paul McCartney
4. Reflektor - Arcade Fire
5. Lightning Bolt - Pearl Jam

[/mención a Daft Punk, es un gran disco, todos lo aman, está bien hecho, no más es ese tipo de música que no me prende tanto como los mencionados, no soy crítica es personal/ Sí, Editors tuvo un nuevo disco, pero no se acerca a sus discos anteriores.]

Mis mejores momentos en conciertos fueron dos, ver a We are Wolves en Osheaga y ver en Vivo a Vetusta Morla en el Metropolitan en la Ciudad de México. Los mejores conciertos del universo. Esos que no están tan llenos de gente pero que te ponen la piel chinita.


Vetusta Morla en el Metropolitan. Gracias Orus  :)

También viajé un poco dentro de México. Me nortié un poquito.
Macroplaza - Monterrey

Mazatlán - Foto de Alberto G.

Y ya. Les deseo que el 2014 nos mejore a todos. Aún cuando quizás no sea tan bonito como queremos, que nos haga mejores, al menos. Nos seguimos leyendo en este blog que se niega a dejar de existir por su dueña con egolatría que sigue escribiendo.

Peace out.

[Ah, y los propósitos para el 2014, están acá]

Actualización: Se me había olvidado mencionar que el 2013 significó enamorarme de Kurt Vonnegut. Nunca lo había leído y hoy siento que debía haberlo hecho hace años. Si bien me gustó más Cuna de Gato, me la pasé subrayando como loca Desayuno de Campeones. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Los miedos

Nunca he sido una persona que le encanten los riesgos. Jamás.

De niña no salía a jugar y me quedaba viendo televisión. Ser la adolescente que regañaba a sus amigas por temerarias (oh, hay tanta frases de mamá con las que me pueden molestar mis amigos), ser la que siempre es precavida. La precaución del miedo. El no entender porqué a tus amigos les gustan las cosas extremas.

Yo crecí con miedos de todos los tipos. Los grandes se hicieron pánicos. Ir en medio de la calle y tener la certeza irracional que el mundo se va acabar. Uno aprende a vivir con sus miedos. Con un poco de ayuda por aquí y por allá. Con un poco de entrenamiento y conocimiento propio.

Y uno a veces, en realidad, está medio dormido. Y no tiene consciencia de sus miedos (¡Bendita sea la inconsciencia de las rutinas!). Entonces es cuando atacan. Uno está medio dormido, se pone unos zapatos viejos, saca al perro (prestado) y un charco de agua en las escaleras ataca como esos pánicos.

Y uno no paniquea. Es más, todo parece ajeno.

El sonido que algo se quiebra. Pedir ayuda. Luego pensar que todo va a salir bien porque al final "puedo mover los dedos del pie". Pero llegar al consultorio y oír al doctor atrás tuyo (antes de llegar enfrente de vos) decir "está roto". Y saber que todo se fue a la chingada. Que el viaje a Chile que tenías planeado para dentro de menos de una semana se fue a la chingada. Tu primer congreso internacional, se fue a la chingada. Y no, el mundo no se va acabar, se va acabar un viaje.

Duele y estás afuera. Porque hay una certeza extraña. No lloras (no, hasta no ver la cuenta).

[Recuérdenme de darle vuelta al cuarto para encontrar la cartilla del ISSTE. Amiguitos, tengan sus seguros a la mano, los accidentes sí pasan].

No parece tan grave. Quizás puede serlo, pero no como en los miedos que te paralizaban antes, esos que no se cumplen. La realidad es menos real que tus miedos.



Y claro, es que no estoy sola. Gracias a los que han reaccionado. A los que mandan un mensajito. A los que dan like en facebook. A los que me cuentan un chisme para distraerme. Y pues ya saben, revire y contra.

martes, 5 de febrero de 2013

Erase and rewind


Así.
Como la cancioncita.


Uno está ahí con un capítulo que hizo hace un año de la tesis. En un año, las cosas de la tesis han cambiado. Y el capítulo se ve flojo, feíto, desorganizado.

¿Así era la Ana de hace un año? ¿Floja, feíta y desorganizada? No lo sé. Sólo sé que tenía la tesis menos clara. Y me da (un poco nomás) optimismo saber que por lo menos en un año tengo las cosas más claras. Lo que quiero y lo que me dicen los datos.

Es en la reflexión de un año que me doy cuenta de muchas cosas. A veces mis hallazgos van más rápido que yo misma. Y me gritan. ¡Ana! ¡Ana! Y yo ahí que me pierdo entre sintaxis de stata, entre que si hay más datos y no los logro oír.

O quizás sea lo peor: no los quiero oír. Porque es tener conciencia. Tener conciencia que estoy haciendo algo, que estoy diciendo algo. Que quizás sí podría dejar huella.

Y a veces más que a ser efímera le temo a la inmortalidad.

Y así es como reescribí un capítulo. Un lujo cuando debería estar escribiendo uno nuevo. No hay nada como borrar más de 10 páginas escritas, así como quien se quita una curita,  y decirse a uno mismo: volvamos a empezar. 

sábado, 5 de enero de 2013

29 y 7

Ayer fue mi cumpleaños.

29.

Uno más y son 30.

Año de crisis, dicen. Yo he tenido crisis siempre. Así que no me da miedo. Una más y cantada de toda la vida.

Lo que me daría miedo es que este año termine haciendo algo así.

Dejaré de ir al SB.

***

Y sí, mi blog cumple 7 años. Es una cosa tremenda que siga escribiendo sin pensar en que está bien escrito, sin pensar que nomás quiero contar cosas porque se me da la gana. Es como festejar la irresponsabilidad editorial. O quizás, no.

Cuando comencé tenía 22 años. Era estudiante, sí, como ahorita, pero de licenciatura y escribía con más puntos suspensivos. Era más caótica, quejumbrosa y era anónima. Hoy sigo teniendo todo eso, pero ya este blog se publica con mi perfil de google plus. Y san google quiere que tengamos nombres y apellidos. Así que ahí está. Soy Ana Escoto y así.


viernes, 6 de enero de 2012

Llega tarde el 28

Hace dos días cumplí 28 años.

*grillo.wmv*

No es grave. Para nada. Bueno un poco sí. Los 28 años. Pues me acuerdo que de chiquita, tipo cinco años, yo decía que no me iba a casar pero que iba a vivir en un castillo con miles de hijas. Luego ya más grande y viviendo en una familia de padres jóvenes, dije que si quería ser madre algún día debía ser una madre joven. A los 23 años yo veía un bebé y me moría, tenía el reloj biológico re-activo. Después se me pasó -¡Gracias a dios o cualquier ente divino!. Pero pensé que para tener hijos yo tenía que tener menos de 28 años. No sé. Quizás porque a esa edad mi mamá tuvo a mi hermanito, que es el menor de la casa. O no sé qué cosa utilicé para llegar a este número mágico y límite. 

Entonces cumplo 28. Y no tengo para nada ganas de tener hijos.

Pienso entonces que quizás sólo viviré en un castillo.


***
Este blog cumple 6 años. Ya puede ir a primer grado y aprender a escribir. Las creaturas que crea uno.

martes, 3 de enero de 2012

2011 is so underrated

Se acabó 2011.

Al fin.

Y yo tengo que hacer un recuento, porque sí. Porque todos los años lo hago. Porque me encanta el escrutinio crítico y personal... en público.

El asunto es este: odié el 2011. Al hacer los recuentos no entiendo muy bien porqué. No tanto.

El 2011 me quitó un amigo y me dejó varios tropiezos, impasses en mi trabajo y deudas, sobre todo, eso. Pero a pesar de eso, luego no fue tan malo. Haciendo mi recuento pienso que he sido muy dura al juzgar al pobre año. Termino el año con buenos amigos, con idas a miles de conciertos -como nunca lo había hecho-, con congresos académicos y participaciones en festivales y lecturas, con clases de alemán y otro montón de cosas. Con varias visitas de amigos en el DF. REALMENTE NO FUE TAN MALO.

El asunto es este: me odié en el 2011. Y también, igual que con el pobre año, sin razón.

Pero sobre mis propósitos para el 2011, creo que cumplí un par.
1. Tener una vida más sana. Menos comidas sin horarios. Más verduras. Menos picante. Para que lleguemos a menos enfermedades que me auto-genero (gastritis, colitis, etc.) 
No completamente, pero sí como mejor. Y sí he mejorado de todas mis auto-enfermedades.

2. Hacer más ejercicio. Volver a yoga, pero además hacer cardio. Quiero rebajar, pero también quiero ser cuidar este cuerpo que me ha durado hasta ahora. Parte del mantenimiento y pinche vanidad. 
Umm, pero camino un poco más. Lo demás quedo pendiente. Aunque sí rebajé 7 kilos.

 3. Menos twitter y facebook, amén. Más productividad en mis proyectos.
Nein... Pero sí fui más productiva.

 4. Ser más organizada, más ordenada y tratar de controlar mis despistes que ya me los puedo: olvidar cosas, fechas y demases. (Se repite del año pasado) 
Nada que ver... lo que se hereda no se hurta, dicen por ahí.
 5. Ahorrar. Porque en futuros cercanos quiero viajar, no necesariamente este año. Ajá, pero viajar en serio. Cruzar el charquito que se llama Pacífico. 
Para nada, terminé con deudas.

 6. Usar los lentes permanentemente. Por ejemplo, ahorita no los estoy usando. Y de nada me sirve no usarlos, porque mi miopía y astigmatismo aumentan. 
Este lo hice... hasta que se me quebraron mis lentes. Hoy necesito unos nuevos.

7. Terminar de escribir las ideas que escribo detrás de los cuadernos. Creo que debo darme más tiempo de ser esa que dice que escribe más a menudo 
Escribí más, pero no lo suficiente.

 8. Guardar los tiempos. Los propios, los ajenos y los compartidos. Darle tiempo al tiempo dicen. No pretender que puedo ser dios y estar en varios lugares a la vez, y sobre todo, no estresarme por no tener el don de la ubicuidad. 
Este año me dio ansiedad todo, sobre todo eso de no tener tiempo y espacio para todo lo que me parece importante.

 9. Ser más inteligente que mis impulsos. Mi clásico. Creo que he avanzado mucho en conocerme a mí misma. Pero siempre me sorprendo, ja.
2012: la Ana está muy loca, WTF. Sigo en ese viaje. Encuentro qué hago mal pero no cómo deshacerlo. Puro insight condenatorio.

Y dejo algunas cosas ociosas del 2011.
Un libro que leí (porque no se publicó en el 2011): "La muerte de Carlos Gardel" de António Lobo-Antunes
Una película: "Beginners"
Un concierto: Pearl Jam - 24 de Noviembre en México
Un lugar favorito: Guanajuato
Un anime -Otaku, tan otaku-: Usagi Drop

viernes, 30 de diciembre de 2011

2012, el mundo se nos acaba y yo no sé qué haré.

De las pocas tradiciones/rituales que tengo es ésta en este blog (¡Diario, mi querido diario!). Cada año, desde 2006, el último post del año habla del año siguiente y el primer post del año anterior. Debo hablar del 2012.

Y me da miedo.

Y no. no es por los mayas. Es que antes sabía que podía hacer una serie de propósitos en el año. Hoy ya no tengo ganas y veo el 2012 con muchas metas. Pero no tengo ganas de pedirme cosas. Entiéndame. No quiero.

Primero porque no me he hecho caso, cuando me pido cosas. Entonces quizás, quizás este año que viene, ése donde parece que el mundo se va acabar, yo pueda usar la autopsicología inversa. Si es que si existe. Pero aunque no exista, la aplicaré.

Es decir, no le pido al 2012 nada. No me pido nada el 2012. Tengo que cambiar muchas cosas. Demasiadas. Listarlas y darles nombre puede ser útil. Listarlas y darles nombre los últimos 6 años consecutivos y que sigan siendo casi las mismas es un poco... inútil. Y es que para el 2012 no quiero hacer más ejercicio, no quiero leer más, no quiero aprovechar mejor el tiempo. No quiero ponerme límites y quizás ese propósito se me escapa de las manos. Porque limitada sí soy.

Más bien quiero aprender a vivir más tranquila. Y sí, ya estoy trabajando en eso. Sin que haya un cambio en el calendario.

lunes, 14 de noviembre de 2011

De (ir)realidades, recuerdos e historia

Últimamente he andado así como en plan de auto-evaluación. Ha sido un año interesante en muchos aspectos. Y creo que me di cuenta de unos de mis principales miedos: perder la noción de la realidad.

Si eso existe. Me parece que sí.

[googlea]

Sí, sí existe.

Pero no importa, porque es mi noción de realidad. Hace poco recordaba que en alguna clase algún profesor (si es que fue real), comentaba sobre la física cuántica y del tiempo lineal. Como uno es capaz de recordar el pasado, pero no el futuro.

Entonces es eso: el pasado está en los recuerdos. En lo que uno recuerda. Y siempre he pensado que ando malita de mis recuerdos. En una de mis películas favoritas "Vals con Bashir", cuando tratan de reconstruir un recuerdo que también es un momento histórico (been there, done that), plantean una cosa que siempre me ha llamado la atención sobre los recuerdos. Alguien tuvo el buen atino de subir la escena al tumblr (algún día les hablaré de esa otra red social). La cuestión es esta: uno puede recordar cosas que no existieron. El tiempo no es tan lineal. ¿Por qué entonces mi pasado puede ser falso y no así mi futuro?.

Pondré otro ejemplo. "Abre los ojos" o su versión gringa chafa "Vanilla Sky". Este tipo contrata para que le injerten una serie de recuerdos para vivir en criogenizado. Lo que más me impacta de la película es esa sensación de no saber justo cuando se hizo el cambio. Cuándo los verdaderos recuerdos (si es que son verdaderos) terminan y empiezan los falsos. Uno puede dudar de todo.

Entonces aquí viene: el pánico. Tipo los enanitos verdes, uno está sentado en la muralla que divide todo lo que fue de lo que será. Y es bien alta y marea. Porque el presente es así, fugaz. Y uno lo vive de prisa. Y de repente ya casi todo es pasado. En mi caso mi pasado es incluso a veces todo un gran país. "El Salvador no existe", bromean por ahí. Pero yo una vez lo llegué a pensar y me llegó a dar miedo. Me dio entonces una de las peores ansiedades por regresar a un país, que seguramente ya no existe. En un año ha cambiado. Y mis visitas anuales en tres años quizás no me dan cuenta para darme cuenta de todo lo que es ya mi país o ya no lo es.

Mi país es entonces es una serie de recuerdos frágiles.

Y eso me da angustia.

Y a veces quisiera recordar y saber que lo recordé es certero. Como un libro de historia (no oficial por favor). Alguien que me dé cuenta de lo que digo es cierto. Porque a mí todo se me hace nubloso. Un día despertaré y todo lo que más quiero será un recuerdo. Un recuerdo a mi manera y poco real. Quizás. Ese es uno de mis grandes miedos.

Si es una reflexión que parece loca. Pero créanme, está aún peor en mi cabeza. Y es por estas cosas tan personales y subjetivas que creo en la memoria histórica. En tener presente algunas cosas nublosas. Por ejemplo el 11 de noviembre se cumplieron 22 años de la ofensiva. Yo tenía 5 años y recuerdo un par de cosas que cada vez están más nublosas. Cuando todo esté nublado, cuando todos estemos así, no sólo el pasado será fabricado, sino también habremos fabricado nuestro futuro.

Y entonces estoy ahí, sentada en esa muralla. ¿Habrá que pararnos?


domingo, 19 de junio de 2011

El tiempo relativo

Hace poco cambié de teléfono celular. No es un smartphone, sino simplemente un teléfono con el que puedo leer los sms en una sola pantalla y que me permite poner tildes y emoticones. Algo sencillo y es Nokia de largo aguante. De segundo uso, heredado de una guapa salvadoreña que solía vivir por estos rumbos del DF.

Mi anterior celular era uno que compré justo cuando vine a México. "Deme el más barato" dije y me dieron un Motorola noséquécosa y ya. El teléfono siempre funcionó. Pero el reloj se empezó a descomponer. El reloj se empezó a atrasar. Siempre se atrasaba y se atrasaba cada vez más.

Me puse a pensar en que mientras yo tenía un reloj que iba contando el tiempo más lento yo no me daba cuenta que el tiempo real era más rápido. El tiempo es una cosa relativa. Es decir mientras yo veía el reloj, sólo ése del celular, no me daba cuenta que mi tiempo era simplemente más corto. Porque se atrasaba digamos 5 minutos en una semana. Pero ¿dónde se me iban esos 5 minutos imperceptibles?.  Pues ni me daba cuenta. Pero si me hubiera regido mi vida completa a un reloj que pierde 5 minutos cada semana, significaría que habría de haber ganado 5 minutos de vida y ocuparlos que sé yo, en ocio. 20 minutos en un mes. Saquen la calculadora, pero eso es mucho en un año. Y luego podría ser mucho en una vida.

Pero hay algo que me acongoja. Y es que uno pueda no sentir el tiempo. Y tener relojes que le dicen a uno que puede ir más lento que los demás y no darse cuenta. Uno entonces viviría siempre en los ayeres.

A veces pienso cosas estúpidas -bueno más bien muy seguido-. Veía un anime el otro día y veía que habían varios soles y me puse a pensar cómo esa gente, con dos soles, definiría su "día", su tiempo. Como el señor astro sol ha regido el que contabilicemos el tiempo en este nuestro mundo. Porque lo cierto es que sin eso, a saber qué evento más o menos constante hubiéramos tomado para medir el tiempo (hoy se usa el tiempo atómico noséqué porque es más estable que la rotación de la tierra, la cual dicen que después de tanto tsunami ya es más rápida, pero lo cierto es que tampoco es un evento completamente estable). La verdad es que tenemos una idea relativa al tiempo a un evento que no es absoluto. Y eso me da dos cosas. Una: miedo. Y la otra: libertad para medir mis tiempos.

Entonces a veces uno puede contabilizar el tiempo como eventos estables de su vida. Entonces los tiempos se mide como "cada vez que me pongo a estudiar" -esperaríamos que fuera de las cosas más estables de mi vida; "cada vez que escribo un tuit" -quisiéramos que fuera una medida de tiempo más grande que la anterior y otras maneras subjetivas e infinitas de medir el tiempo. Un desorden, pero válido.

Y pienso sobre el tiempo y me cuento las canas.

Son más de 10.

Y pienso que el tiempo tan relativo quizás no es.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Completar, Completitud y Complemento

Esta reflexión pareciera de alguien ocioso, y pues sí, sí soy ociosa, nomás que no tengo tiempo para serlo. Y ha pasado entre los días, semanas y meses. No sé qué tan certera es ya ni que tan fidedigna a mis pensamientos/sentimientos.



En la vida y sobre todo en este mundo occidental, donde el todo el mundo me pasa preguntado por mi media naranja, por el novio que me falta, por el marido que no tengo,por el padre de mis hijos que no conocen (pues a mi no me importa no conocerlo), me quedo pensando ¿Qué onda? ¿Me falta algo?

"You complete me"

En aquellos tiempos -ejem, tono bíblico- Renee Zwelleger era simpática y no tenía la cara hinchada y yo aún la quería por Empire Records y no por el Bridget's Jones Diary. Tom Cruise caía menos mal y no usaba discos en su pecho y no le hacía a la Cienciología y tenía a la Nicole Kidman y no a la ex-Joey de Dawson's Creek. Eran tiempos buenos y sencillos. Jerry Maguire era una película que podía caer bien, sobre todo porque tenía una historia de amor de un hombre que cambia (las mujeres amamos eso, queremos repararlos y cambiarlos y hacerlo a nuestra medida), un negro simpático (Cuba bailando Show me the Money ) y un bichito así buena onda con lentes que quién sabe que le pasó.

Y entonces la escena "You had me at the hello":



O sea, la idea es bonita. Se ve bonito, ¿no?¿Por qué no me convence? ¿Por que no me convence tener alguien que me complete en este mundo cínico?

El asunto es que si alguien te completa supone que estás incompleto. Lo cual no me molesta. Pero ¿entonces el otro sólo era una piecita de rompecabezas? Y gritamos EUREKA, porque la encontramos. ¿Y si se nos pierde? Es un idea que entonces no me empieza a gustar ¿tengo que estar completa? ¿por qué la obsesión con la perfección? Porque vivimos en un mundo cínico que nos dice que tenemos que serlo.

Pienso entonces en una suma de quebrados. Pues sí, somos algo que le falta una parte. ¿Qué tenemos en el denominador? ¿Que tan grande es la parte que nos falta? Y sobre todo, si le sumamos un quebrado para que sea una unidad, ¿cuál de los dos sumandos es más grande?

Entonces me estreso. Digamos entonces que este el "modelo aditivo". Necesitamos que se nos agregue algo.

(1- a/b) + (a/b) =1

¿Qué tan grande es a/b? ¿a/b es indivisible? No. Es una fracción. Mi intuición me dice que no. ¿Y si me faltan muchas partes? ¿Y si lo que me falta es una suma de partes? ¿Y si esa suma tiende al infinito? ¿Y si me falta una suma de partes infinitas?

¿Díganme si no odiarían estar en mi cabeza?


La completitud "completeness".

Pues para mí entonces, se trata de un concepto estadístico. ¿Qué se le va hacer?. Dejo la tele y me voy a lo otro que soy. Y pues para mí, me hace mucho sentido. Pero no crean que fue una cosa que se me ocurrió ahorita. Hace como tres años (¿ya pasaron tres años?), yo trabajaba en el Censo Agropecuario. Había un consultor, gringo, que siempre escribía "completeness" en sus reportes. Y como google is my friend, me fui a ver qué era eso.

Encontré algo que no tenía que ver con lo que el gringuito ponía. Porque él decía que calculábamos la "completeness" del Censo. Y pues hoy que lo pienso era un poco como un complemento pero multiplicativo. Eso es un factor de expansión. En realidad es eso. Pero completeness sonaba tan bonito.

Aquí ya nada puede ser menor que la unidad. Se trata de un modelo multiplicativo. El valor de algo hay que multiplicarlo por otra cosa, para que llegue a su valor verdadero.

A'*(1+a/b)= A

¿Pero cuánto es ese valor verdadero? ¿Hay un límite? ¿Que tal si para llegar a mi factor de expasión paso por muchos muchos estratos? ¿Y si lo que me encuentro es un factor que sea menor que la unidad y me haga menos?

¿En serio, no odiarían tener todos estos pensamientos en su cabeza?


El complemento: el universo.

Teoría de Conjuntos FTW!!
Pues entre la suma infinita y multiplicaciones infinitas. Me fui a teoría de conjuntos. El universo. El universo en una cajita de Diagrama de Venn. Siempre me gustó eso.

Hay dos cosas que me gustan de la teoría de conjuntos. Y es que el complemento del universo es el vacío y que complemento del vacío es universo. Tan simple. Y el complemento de un conjunto es universo menos el conjunto. Es decir todo lo azulito.

La sombra azul es el complemento de A
Pero claro, el universo no es una cajita. Y la sombra quién sabe cómo sea ni cómo sea. Ni como la sumamos. Me siento pequeña. Y al mismo tiempo grande. ¿Qué tal si el conjunto A es el universo de otra serie de eventos y conjuntos así definidos? Matriushkas de Conjuntos.

En general pienso que eso de que me falte el universo, una parte o un factor multiplicativo me deja pensando que todo es infinito. Que nunca estamos completos. Y que tal si A' cambia de valor, que tal si mi conjunto A cambia... cambian los complementos. Si meto el tiempo a jugar todo se hace más y más complejo. Y aunque quiera, eso de andar pensando en complementos simples, creo que no es lo mío. Tengo que hacer cosas más productivas. Luego uno se clava en posts  y así.


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Y ya.

jueves, 7 de octubre de 2010

Literatura es literatura

Con el boom del Nobel de Varga Llosa han pasado muchas cosas. Por un lado están los que odian que haya ganado porque es una persona de ultraderecha, y digamos pues, que él y su hermanito, pues son grandes exponentes del pensamiento neoliberal, y el odio a su posición política hace que algunos desmerezcan su premio. Por otro lado están los que se vanaglorian -como incluso hace el presidente Santos de Colombia- porque es un hombre que defiende las libertades y es un demócrata. También estamos los que pensamos que se merecía el Nobel desde hace muchos años por la Guerra del Fin del Mundo y la Ciudad y los Perros. Y que uno disfruta leer algo bien escrito y ya.

El asunto, para mí, es sencillo: Literatura es Literatura. Sin apellidos y quizás pero así con mayúsculas, lo que menos nos debería importar de la literatura es quien la escribe. Las novelas, los cuentos y poemas son la literatura. Quizás uno tenga cierta obsesión por hacer un "E! True Hollywood Story" de cada artista y pensar que necesitamos de "su contexto", de "su historia", de "su biografía", para disfrutar de uno de los placeres más grandes que ha inventado el ser humano: leer.

Esto es algo que hemos discutido mucho con mis amigos salvadoreños, sobre todos los que pertenecimos al taller de La Casa del Escritor. Primero porque desde la izquierda, se exige al arte estar en función de algo "liberador" de la sociedad. Lo cual no está mal si el artista se le da la gana hacerlo, pues cada quien tiene derecho de hacer de su escritura un florero, siempre y cuando lo haga bien. Pero juzgar un poema por "moraleja" y darle valor por "lo que quiso decir" y no por "lo que dice", "por así decirlo", pues ahí no estoy de acuerdo.

O por el contrario, no se nos exigía, sino que se nos etiquetaba que uno por estar en proyecto "nacional", gubernamental, servía a ciertos intereses nomás porque uno no escribe sobre el niño hambriento (aunque pues , a mí sí se me da contar a los jóvenes precarios salvadoreños, pero desde un campo que se me hace bastante más idóneo que el literario). Interpretar silencios en los temas a veces puede ser demasiado alcanzativo acerca del autor. Hay pues una cuestión que pienso que se debe tomar en cuenta, y es que podría caerse en graves errores si se juzga a la persona por ser autor de una obra, y a una obra por la vida personal de su autor.

Por otro lado, decir que quien escriba desde su posición política es un error también es caer en una abstracción de la creación humana. Como ya expresé, al final el arte es un producto humano y no se puede abstraer. Pero como todo proceso de producción -al final de cuentas soy economista- lo que llega y se realiza como mercancía de consumo (cultural, en este caso), es ya el producto final. Y ahí uno evalúa: es bueno, es malo. En base a qué, esa es otra discusión bien complicada, porque los cánones, como todo en la vida, no son neutrales y yo pues, no he estudiado tanto arte.

¿Puedo leer a alguien que no piensa igual que yo y disfrutarlo? Eso es otra cosa. Ahí depende de cada quien. Yo qué les puedo decir, a mí si me pasa en la Economía, eso de leer me a Friedman con la misma intensidad que a Marx, y uno puede disfrutar la exposición de pensamientos estructurados.

Pero claro, esa soy yo. Ud. haga lo que quiera. Yo lo que hice un día como hoy, donde en tuiter, facebook y demás cada quien despotricaba contra todos y contra Llosa, es venirme aquí a escribir. Al final, pienso que el Nobel está declarando lo evidente, algo como "el cielo es azul", con respecto a Llosa.

P.D. Por cierto, de las cosas más "random" que he visto, es decir que como hoy se ganó el Nobel debemos recordar y reciclar notas de cuando Llosa le dio un puñetazo a Gabriel García Márquez, hace muchos años.

miércoles, 11 de agosto de 2010

En caso de Emergencia

Y hoy en la vida trágica de una dramática, presentamos:

"Oh, moriré sola"

En la escuelita nueva llegaron con unos formularios que habían que llenarlos en el momento.

"En caso de emergencia llamar a", suena fácil. Toda la vida he puesto a mi mamá. Pero hoy decía "En la República Mexicana". Yo dije, no pues yo no tengo a nadie. Y no es que no haya gente que me quiera en México (porque soy tan tan querible, que eso es simplemente imposible), sino porque no me imagino qué podría hacer la gente que me quiere, por ejemplo con mi cuerpo listo para repatriar... o bien no sé dónde estarán muchos en dos o tres meses, porque vivimos en tiempos de cambios.

En eso mi compañerita, actuaria de profesión, me dice "Tranquila, no te va a pasar nada". Y si hay alguien al que se le debe creer sobre los riesgos de morir y tener emergencias es a un actuario.

Así que me tranquilicé. Y la directora del centro de estudios me dijo que la podía poner a ella.


Y ya, solamente.

Pero sí me sentí feito, no tener contacto de emergencia.

sábado, 17 de julio de 2010

Zombie

Este día empezó a las 7 AM.

No me levanto a esa hora en México. En El Salvador era de lo más normal. Últimamente me levanto con muchos sobresaltos... o con dolor en el estómago, ese dolorcito de nervios, de "ahhhh", justo esa sensación a los 5 minutos antes de que se va hablar en público.

Odio eso.

Levantarme con esa sensación.

El otro día que me levanto y voy a tomar agua. Y como que no sé, será en ese momento en el que hacés cosas zombies que te acordás de los sueños. Y uno sigue haciendo cosas pero uno está de nuevo soñando. Bueno a mi me pasa y en mi egocentrismo crónico pienso que lo que me pasa a mí le pasa a todo el mundo. Y pues, no.

La onda es que he tenido esos flashes ya varias veces. Me siento un poco como viviendo así como en dos planos. Y que cuando me pierdo de éste -que supongo que es el real, pero aún no lo sé- sueño. Me pierdo. Fantaseo cual pendeja.

Y está bien. Es bastante funcional para quitar dolores de cabeza, también. No solo para dolores gástriticos de la mañana. Y también es un bien sucedáneo del yoga.

Y quien sabe.

Hasta aquí llega este post escrito mientras me acompaña mi segunda taza de café en 30 minutos.

Y escrito a altas velocidades, ¿no es hermoso haber tenido clases de una rústica mecanografía?

viernes, 9 de julio de 2010

Julio loco

Pues sí.

Hoy había un mensaje en mi facebook de un tal "Alex Molina" que le había dicho un tal Julio que yo quería viajar a Roatán y que me mandaba la información.

¡What!

Pues Roatán debe ser bonito... pero se nota que es algún tipo de SPAM o quien sabe.

Y yo dije "como si yo conociera a algún Julio".

Y entonces creo que dilucidé lo que me pasa. Es el julio que estoy viviendo. Este mes es de locos y de muchos cambios. Y como yo soy un poco ciclotímica (ja, yo que me autodiagnostico cada cosa, soy como un hipocondríaca de enfermedades mentales), pues eso me afecta mucho. Paso un día más feliz que a saber qué y otro día que me agarra y puff... Y es muy molesto. Y de remate llueve y luego siento calor y el clima parece más ciclotímico que yo.

Mientras tanto este julio dejaré de ser estudiante de maestría, me graduaré, vendrán mis papás, tendré qué ver cómo será mi vida: dónde me quedo viviendo, con quién viviré, cómo emprendo otra vez otro camino aún más largo que este y seguir lejos de mi casa.  Y además eso de ser "Doctora" es como raro porque en mi mente telenovelesca yo aún sigo siendo la gordita de 16 años que se graduó del colegio, y tener una imagen estática de sí mismo durante casi 10 años es como raro. Debe ser que sufro de alguna otra enfermedad mental que aún no encuentro.

Pero ahí voy... diré mejor que son las hormonas, esas son las culpables de mis cambios de ánimo, como toda mujer presa de su cuerpo, total eso siempre se comprende y es lo políticamente correcto. Ja.

martes, 29 de junio de 2010

El único post de Junio

Escribo esto porque no he publicado ningún post en junio.

Es raro.

Tengo tres borradores de posts que no he terminado: uno del primer año de Funes, otro de los concierto (Charly y Café Tacuba) y otro de películas (Toy Story 3 [*****], The good guy [*], When in Rome[**] , I love you Phillip Morris [*****], Abel [****], Kick Ass [*** 1/2], Date Night [***], y otro montón más).

Creo que ninguno verá la luz. Parece que ya pasó el momento en el que tenía que decir esas cosas. El timing va...

Creo que más bien puedo contar que he estado ocupada en una tesis y que mi vida es esa: estudiante que estudia y tesista que tesea (y a veces tuitea, cosas cortas de 140 caracteres: la comodidá del corto comentario).

Y podría hacer dos post imaginarios, uno sobre la violencia en El Salvador (pero para qué escribir, si mejor que Virginia y Ligia no lo haré) y otro sobre el mundial (pero para eso tenemos a la culebrita machetera).

Lo que quiero decir es que es paja, nadie me ha extrañado este mes. La que me extraña soy yo, porque esto de decir cada cuánta cosa que se me ocurre es bueno para mi salud mental, creo.

A ver cuando nos volvemos a leer, espero que pronto. Porque pues, me extraño.

lunes, 11 de enero de 2010

Dos DUI's en 31 minutos.

Pues bueno, como buena cumpleañera de Enero (y mayor de 22 años), me tocó renovar mi DUI.

Enferma por las publicaciones de Teledos y demases, me revisé toda la página de Registro Nacional de Personas para no caer problemas, estilo Instituto Nacional de Migración mexicano que por más que uno pregunte siempre le falta un documento para hacer el trámite. O pasa algo. Y con esta paranoia me preparé. O bien cosas como esta fotogalería del faro, que uno dice, maldito DOCUSAL empresa privatizada producto de las políticas neo-liberales y que además es ineficiente. Y pues, me imagino que debe haber drama, pero yo no lo sufrí... tanto.

Como primer paso paranoico hice mi cita online. Que es un desperdicio de tiempo. Primero, el sistema para llenar el formulario se cae con cualquier navegador que no sea Internet Explorer. Luego, uno lo tiene que imprimir. Y, finalmente, uno llega a la Central de San Salvador con el papelito y le dicen que sí, que siempre hay que hacer la fila.

Con otra cumpleañera de enero, decidimos irnos de la CENTRAL e irnos a Galerías. Porque aunque no sabíamos qué esperar de Galerías, esperábamos que iba a ser más útil que nuestro papelito que tenía cita para las 11. Así que nos fuimos para Galerías y llegamos a las 11 y 10.

Rápidamente caminaba la fila del inicio donde revisaban los documentos. Como dice el anuncio, llevábamos el recibo de la luz; pero, nos dijeron que no lo necesitábamos. Bueno. Nos quitaron los recibos de pago -que ya habíamos hecho en el banco. Y luego nos llamaron para tomarnos los datos. Me pidieron el NIT, no sé qué ondas con la indexar el DUI con el NIT, debe tener su objetivo, que no han dicho.

-Doña Ana Ruth Escoto.

En un duicentro -o por lo menos al que fui- todos somos dones y doñas. Me sentí vieja. Me tomaron los datos, me dieron un foldercito y al Paso 1, y eran las 11:20 cuando me dieron mi folder. A las 11 y 28, ya había puesto mis dedos sobre los sensores y me esperaban en el paso 3 (no fui al paso 2, porque no te vuelven a tomar todas las huellas). La toma de la foto. El que haya quedado mal no es culpa de nadie, si no de no ponerme recta. Y se ve chistosa.

Y me preguntaron si quería hacer de nuevo mi firma y yo dije que no.

Luego al paso 4, a esperar el DUI.

Extrañamente me lo dieron a mí antes que a mi amiga, y eso que en todos los pasos ella me adelantó dos personas en la fila. Pero igual, salimos de DUI centro a las 11 y 41. Con DUI's.

Así que se nos ocurrió la manera más sencilla de sacar su DUI si es sansalvadoreño:

1. Vaya al Distrito 2, cerca de Galerías, a sacar su partida. Cuesta 3$ y la dan rápido. Igual hay oficina en Metrocentro, que también es bien ágil.

2. Se va para Galerías, escoge cualquiera de los bancos que esté vacío y pague los 10.31$. Porque se puede pagar en todos los bancos. No sea como yo, que se va al Agrícola de la Metropolis y hasta se habían acabado los formularios cuando llegué.

3. Váyase al DUI centro de ahí de Gale. En serio, ni intente ir al de la Central. Me han comentado que el Duicentro de Santa tecla está solo también. Aunque salga más carito el transporte, esperar en el Sol no es buen trip.

Otros consejos:

Si es chera no se pinte mucho, que los colores fuertes salen como negros. Eso me dijeron cuando me hicieron quitarme el brillo -que ni es tan fuerte. No se peine de pelo suelto que te hacen que te lo amarrés y no te pongas el cepillito, porque quieren que se te vea la frente. Así que mejor llegar peinada como piden de antemano.

Y siempre piense: "al que madruga Dios le ayuda". Así que creo que en las mañanas todo está más vacío.

Y solamente. Espero que les sirva si van a sacar el DUI.

martes, 5 de enero de 2010

2010 v. 26 y 4 años y recuento

Pues sí.

Ayer -sí, ya me pasé las 12 intentando cambiar la plantilla- llegue a los 26, que no es trascendental pero sí es chivo. Estoy vieja, pero no me siento vieja. Y como aquello que la juventud es un constructo social, cada vez se amplía más y la esperanza de vida sigue aumentando, creo que seré eternamente joven.

También quise cambiarle el look al blog, por aquello que no me terminaba de gustar la plantilla anterior. Sigo ajustando cosas. Pero en esta plantilla me siento más cómoda, aunque extrañaré ver varios posts de un solo. Me faltan las hormigas... lo sé, pero ya veremos cómo entrarán a jugar en esta nueva versión.

Por cierto el 11 de enero cumplo 4 años en el blog. No puedo creer que llevo ya tanto en esto. Diciendo cosas, callando cosas, aprendiendo html, jugando con plantillas, conociendo gente, desconociendo a personas. Saldo positivo y de gran manera. Por ello, he decidido desproteger mis tuits y simplemente tener cuidado con lo que tuiteo, y seguir en este rollo virtual.

Tantas cosas que se miden con tiempo. Y me dijeron hoy que tengo la capacidad de reducir el tiempo. Y me deja una sonrisa todo esto. Es raro. Verse a uno mismo medido por una vara de algo extraño como el tiempo transcurrido.

Tendría que hablar de cómo no cumpli casi ninguno de mis propósitos del 2009. Pero estoy cansada, así que sólo diré: NO LOS CUMPLI. Sin sentirme culpable. Porque quiero dejar la culpa, como para variar.

Aquí esta una secuencia de diferentes looks de mi blogs. Nunca les tomé fotos a todos y me arrepiento.



Sigo en El Salvador y oigo el viento. Lo he oído todo el día, me parece que es mi mejor regalo de cumpleaños. Gracias por todas la felicitaciones por distintos medios, sólo me hace pensar que soy bastante dichosa.

Saludos y gracias por la compañía en mi viaje.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sensaciones

Tengo la sensación que todo va muy rápido.

Que yo estoy quieta y todo se mueve.

Me marea un poco.


He querido escribir de muchas cosas, porque este mes ha estado lleno de cosas inesperadas. A pesar de que he dormido poco por la carga académica, ha valido para conocer Taxco, Tepoztlán, ir al ver el Taller coreográfico de la UNAM, ir a la Campusparty, que dos conciertos y eso es demasiado para lo que había hecho los dos meses anteriores. Porque mi tiempo "libre" para dormir lo he ocupado en hacer otras y eso me ha convertido es más o menos una zombie -una zombie gordita porque come para mantenerse despierta.

Noviembre ha venido con fuerza y parece que se va aún con más fuerza. Eso explica porqué escribo posts a las tres de la mañana.


Por otro lado he querido escribir de cosas serias, que este blog personal se despersonalice un rato: Daniel Ortega a reelecciones, Honduras sin Zelaya, las elecciones de Uruguay, y claro podrán decir los 20 años de la ofensiva nacional y la muerte de los jesuitas. Pero de eso último hablaré algún día.

No sé cuando. Porque no me acuerdo de mucho.

No sé cuando, porque no sé si puedo hablar. No sé.

Pero lo que sé es que no se olvida. Y ya.

Me encanta escuchar a la gente que puede hablar.

Pero ese es otro post.


Me pregunto qué me traerá diciembre... un viaje larguísimo y fiestas en casa y la sensación que ya México se va volviendo cada vez más pasado y menos presente en mi vida. Y qué seré después... "Maestra", vaya a usted a saber en qué me andaré metiendo.... Nunca pensé estudiar demografía, nunca pensé estudiar en México.

Y héme aquí.

Sin entender muy bien cómo vine a parar aquí, donde pararé y sentir que se mueve todo, y quizás, sin darme cuenta, yo también.

Saludos y como sabrán, escribo poco... en el blog... y sí ¿será que mi blog también está en extinción por el tuiter?


P.D. Intentaré cambiar de plantilla... esta ya no me gustó.
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