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lunes, 10 de agosto de 2015

La insoportable ansiedad del ser Aniuxa


I

Cuando uno es un ser simple quiere cosas simples. Y se asombra con cosas simples. A mí me gustaba sentarme adelante en los autobuses. Yo tenía unos once-doce años, y había convencido a mi mamá me que no me pagara el microbús para ir a la escuela y que me dejara irme en bus. Me dio una tarjeta de teléfono y me dijo que le tenía que llamar al trabajo cuando llegara al colegio. Esas primeras veces para mí era una hazaña. Me iba adelante porque suponía que era seguir las reglas, o que quizás era un poco más seguro. Y además me gustaba ver la simpleza de cómo el conductor se las ingeniaba para dar pasajes, y tomar el manubrio gigante, y poner todas las velocidades. A mí me parecía un arte. Me lo sigue pareciendo. Quizás ya no me imagino andar manejando en una 30-B, pero en ese momento parecía ser un gran trabajo. Y en mi mundo significaba todo. El conductor del bus en que me atrevía a ir sola.


II

Soy una miedosa. Las cosas nuevas me dan mucho miedo. Ya he escrito muchas veces, que además de miedo sin sentido, puedo tener miedo a las cosas menos terribles, cotidianas. Imaginarme así que de repente el metrobús en el que voy choca, todos morimos. O bien que nunca podría salir del vagón del metro porque ha habido un terremoto. Todos los aviones en que viajo o viajo mis queridos se caen. Son pensamientos estúpidos yo sé, pero díganselo a ellos, yo no los quiero tener, Pero están ahí. Es muy fácil decirle a alguien "no pensés en eso". Lo terrible es cuando no podés controlar eso. Sentir que se desvanece la sonrisa en el rostro de un día feliz, ante el miedo atroz que sea la última, la última de tu vida, de la vida de los que querés. Y no poder dormir por la ansiedad después de épocas felices.


III

Pero también las cosas se controlan un poco. Uno vive. Así de simple. Pero quizás uno va viviendo distinto. No he leído una novela en mucho tiempo. Tengo incluso varios meses sin leer alguno de mis poemas favoritos [pausa necesaria: creo que todos tenemos que llegar a leer a Emilio Ballegas, vaya allá y si no vuelve a este post, no importa]. Me he dado cuenta que siento que me estoy perdiendo de algo y que prefiero ser yo quien no lo busca, como quien le dice a ese deseo de escribir y de palabras: "soy yo la que no te tengo", cuando soy yo la que no me tengo.  ¿Será que es cierto que ya no tengo nada qué contar, qué cada vez las palabras me salen menos? 


IV

Este año ha sido bueno. En realidad, quizás muy bueno. Creo que estoy cosechando cosas y sobre todo conseguí un trabajo en algo que me encanta y me gusta. Vuelvo a ser un poco economista, sí Ana, tragate tus palabras. Vuelvo a ser esa niña que programaba en la clase de computación de su papá. Soy feliz, quizás.  A pesar de los pesares. Pero, uno se cuestiona siempre ¿será esto para siempre? ¿hoy sí tendrá mi trabajo un impacto? ¿soy quien debería ser? Tan sencillo que parecía dominar el arte de andar en bus.

V
Hace poco tomé el auto, de nuevo. Manejé por las calles del DF y fue algo un poco raro, hasta conocí lugares que no conocía (hola, Tláhuac). Luego manejé por San Salvador y fue la sensación más rara, sentir las calles ajenas sí, a veces muy conocidas, agradablemente conocidas y, otras tantas nuevas, distantes.  Quizás, me digo, es una cuestión de hábitos. Quizás debo ser más dura con todo lo que quiero ser, vencer algunos miedos. Pero a pesar de los hábitos y esfuerzos, uno nunca puede volver a ser, o ser quien es su propia mente. 

VI




A pesar de los pesares. Este es un post optimista.

jueves, 24 de abril de 2014

El mundo es un pañuelo... de narrativas

I

Se murió Gabo.

Y no, no me corté las venas. Tampoco me corté las venas porque la gente se cortaba las venas. Pero me sirvió para un ejercicio de nostalgia de mis primeras lecturas. Todos empezamos con Gabo y es un gran inicio.

Yo empecé con "Crónica de una muerte anunciada". Venía de leer literatura infantil. De leer "Mujercitas" y quizás había sido mejor entrenamiento "Tom Sawyer" y un par de la colección Barco de Papel que tenían sus "twist" que me admiraban.

Pero llegué a Crónica. Y se me movió el piso. ¿Cómo así que me está contando desde ya el final de manera tan bonita que quiero seguir leyendo? Creo que eso me marcó. Leer a Gabo era desafiar las reglas de lo que ya había leído.

Pensando en escribir este post pensé llegar a la imagen en mi cabeza del libro que leí y cuando lo leí. Yo estoy segura que tiene que haber sido por ahí de mis 12 años. Pienso ¿fue antes o después de El túnel? Entonces quizás fue a los 11. Luego acuerdo haberlo leído en el baño de mi casa (sí pues, todos lo hemos hecho). Pero el baño de mi casa en mi recuerdo es el baño de la casa nueva que fue construida hasta 2002. Y eso es imposible. Recuerdo haberlo sacado de la pequeña bodeguita. Es un recuerdo claro. Pero también me acuerdo de la profesora Elena de tercer ciclo y algo con respecto a ese libro.

Entonces me paré. Dije, ya no escribiré el post. No tengo claridad. No tiene sentido.

II

Se me arruinó la tablet. Mi ritmo de lectura bajó mucho. Picándole al teléfono bajé una aplicación para leer libros. Para probarla llegue a mi carpeta de libros "prestados" en dropbox. Y el primero que apareció fue "Formas de volver a casa" de Zambra. Funcionó.  Se leía bien. Leí un párrafo. Lo anote para lectura urgente.

Lo olvidé, porque siempre ando en carreras últimamente.

Alberto me prestó su tablet la semana pasada,en lo que se ve si la mía tiene reparación.

Me urgió volver a Zambra.

Soy una niña de la guerra. Soy más Claudia que el protagonista.

Me da escalofríos leer. Pero ahí voy.

Siento que me puedo encontrar con algo. Algo en mí.

III

El estúpido bus de ETN llega tarde para mi regreso de Guadalajara. Es más estúpido porque no tiene conexiones. Ni pantallas individuales. COMO ANIMALES, hay que viajar a la vieja usanza. Saqué la tablet prestada.  Revisé las películas guardadas. Películas que no eran mías. Volví a ver los primeros 30 minutos de Vals con Bashir.

Estuve a punto de llorar con las primeras secuencias.  Esa donde es tan fácil pensar que recordamos algo que no existió. (ya había hablado de eso acá).

Es terrible, dudo de mis recuerdos, de nuevo. De todo.

IV

Cuando era pequeña, yo era también Teresita. La hija de la vecina. Me inventé una identidad. Me conté una historia que estaba basada en Jem and the holograms. Me iba al patio, me tocaba un arito y me convertía en Teresita.  Me era tan fácil creer en la magia. De alguna manera era normal pensar que la gente era más de una. Porque sabía que muchos tenían dos nombres (el real y "el que querían que le llamaran").

Quizás por eso el realismo mágico me cae tan bien. Porque crecí pensando que tenían sentido ciertos sinsentidos. Pero también me recuerda que uno puede ir al patio y dejar el mundo. Yo siempre quise/quiero dejar el mundo, a veces. No es escape porque siempre vuelvo. Es dar la vuelta. Teresita me servía para cenar donde la niña Menche que me daba leche con café, pero yo nunca hubiera dejado mi cuarto para dormir allá.

Y entonces me fundo entre Teresita y mi pasado. Y quizás hoy de adulta, esa fusión me da miedo. Cuando podría haber sido mágicamente natural.

V

Me pienso a mi misma (ególatra o muy buscadores insights). Y pienso en la efervescencia de la vida. A veces me gusta. A veces no. Ya no tengo la manía por querer marcar todo lo que pasa, pero a veces le tengo temor a que nunca sé que haya pasado. Nunca. Por ahí, entre tanta frase del Gabo que veía en mi FB decían que la vida es como uno se la cuenta, o algo así.

Últimamente, quizás siento que estoy apunto de deslumbrar qué tengo algo qué contarme. No sé muy bien qué es. Pero por el momento parece que hilvano cosas como las muertes de escritores, con mis lecturas y mis casuales revisiones de películas. Como que me busco un hilo conductor para decirme algo. Veo esas conexiones porque estoy en búsqueda. Pienso que es casual, mágico: el mundo es un pañuelo y ese pañuelo me quiere decir algo. Pero quizás sólo son narrativas propias. Quizás no terminen en nada más que en una crisis en medio del fin de mi vida de estudiante.

Quizás por eso volví al post.  Como ese ejercicio viejo de contar, de contarles.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Temporada de patos ¡No! ¡De Conejos!

Mi vida es como ese clip de Bugs Bunny, el pato Lucas y Élmer:



Nomás que yo soy los tres personajes.

Así, es. Me la paso cambiando temporadas y engañando a mi cerebro Élmer de que haga algo. Mientras peleo el qué debe hacer.

Tan compleja que es la vida de la aniuxa, pero gracias a dios existen los looney tunes para expresarse.

"Dejá de mamar", "Bueno, pero tenía ganas de postear", "sí pero nomás es una forma más elaborada de procrastinación", "tengo hambre", "qué bonito está el zotero", "Ya! ¡A trabajar!".

lunes, 14 de noviembre de 2011

De (ir)realidades, recuerdos e historia

Últimamente he andado así como en plan de auto-evaluación. Ha sido un año interesante en muchos aspectos. Y creo que me di cuenta de unos de mis principales miedos: perder la noción de la realidad.

Si eso existe. Me parece que sí.

[googlea]

Sí, sí existe.

Pero no importa, porque es mi noción de realidad. Hace poco recordaba que en alguna clase algún profesor (si es que fue real), comentaba sobre la física cuántica y del tiempo lineal. Como uno es capaz de recordar el pasado, pero no el futuro.

Entonces es eso: el pasado está en los recuerdos. En lo que uno recuerda. Y siempre he pensado que ando malita de mis recuerdos. En una de mis películas favoritas "Vals con Bashir", cuando tratan de reconstruir un recuerdo que también es un momento histórico (been there, done that), plantean una cosa que siempre me ha llamado la atención sobre los recuerdos. Alguien tuvo el buen atino de subir la escena al tumblr (algún día les hablaré de esa otra red social). La cuestión es esta: uno puede recordar cosas que no existieron. El tiempo no es tan lineal. ¿Por qué entonces mi pasado puede ser falso y no así mi futuro?.

Pondré otro ejemplo. "Abre los ojos" o su versión gringa chafa "Vanilla Sky". Este tipo contrata para que le injerten una serie de recuerdos para vivir en criogenizado. Lo que más me impacta de la película es esa sensación de no saber justo cuando se hizo el cambio. Cuándo los verdaderos recuerdos (si es que son verdaderos) terminan y empiezan los falsos. Uno puede dudar de todo.

Entonces aquí viene: el pánico. Tipo los enanitos verdes, uno está sentado en la muralla que divide todo lo que fue de lo que será. Y es bien alta y marea. Porque el presente es así, fugaz. Y uno lo vive de prisa. Y de repente ya casi todo es pasado. En mi caso mi pasado es incluso a veces todo un gran país. "El Salvador no existe", bromean por ahí. Pero yo una vez lo llegué a pensar y me llegó a dar miedo. Me dio entonces una de las peores ansiedades por regresar a un país, que seguramente ya no existe. En un año ha cambiado. Y mis visitas anuales en tres años quizás no me dan cuenta para darme cuenta de todo lo que es ya mi país o ya no lo es.

Mi país es entonces es una serie de recuerdos frágiles.

Y eso me da angustia.

Y a veces quisiera recordar y saber que lo recordé es certero. Como un libro de historia (no oficial por favor). Alguien que me dé cuenta de lo que digo es cierto. Porque a mí todo se me hace nubloso. Un día despertaré y todo lo que más quiero será un recuerdo. Un recuerdo a mi manera y poco real. Quizás. Ese es uno de mis grandes miedos.

Si es una reflexión que parece loca. Pero créanme, está aún peor en mi cabeza. Y es por estas cosas tan personales y subjetivas que creo en la memoria histórica. En tener presente algunas cosas nublosas. Por ejemplo el 11 de noviembre se cumplieron 22 años de la ofensiva. Yo tenía 5 años y recuerdo un par de cosas que cada vez están más nublosas. Cuando todo esté nublado, cuando todos estemos así, no sólo el pasado será fabricado, sino también habremos fabricado nuestro futuro.

Y entonces estoy ahí, sentada en esa muralla. ¿Habrá que pararnos?


jueves, 30 de junio de 2011

Lo público y lo romántico -análisis no serio después ver demasiadas comedias románticas

[Otra de esas entradas de ocio que no había hecho pero que había pensado hace mucho y que seguramente no dice lo que quería decir cuando la pensé la primera vez]

Pues soy fan de las comedias románticas. Pero después de ver demasiadas uno empieza a observar patrones. Uno clave es que en toda comedia romántica el héroe y heroína se ven envueltos en una situación -muchas veces vergonzosa- que implica que hablen de manera pública de sus sentimientos. Uno de mis favoritos es el beso de "Never been kissed" y el karaoke de "How to loose a guy in ten days".

Eso me deja pensando.

*Piensa*


¿Es algo normal o es propio de las comedias románticas? ¿En qué momento la realidad imita al arte y viceversa?. A los pocos días de llegar a México recuerdo haber visto un carro lleno de post-its y globos como demostración de afecto. Me estresa el 14 de febrero y sus osos de peluche y demás demostraciones de afecto. ¿Todos necesitamos esa gran escena propia de comedia romántica en la que la gente grite al unísono un "awwww" y aplauda para saber qué sentimos?

Quizá. Quizá el amor sea de las cosas más públicas y sea socialmente aceptada por eso. Y quizás, por eso no me gusta.

Eso me deja pensando, de nuevo.

¿Es menos amor el amor que no se dice que el amor que sí se dice? Incluso ¿es necesario que la persona "amada" lo sepa para que sea más amor o menos amor?. Es que he oído esas cosas de "Tenía que decírselo", incluso hay gente "tenía que decírmelo" aunque de antemano tuvieran ya la respuesta o los tenían que decírmelos vinieron de manera bastante anacrónica e inútil. Yo quizás he optado por callarme más de alguna declaración, pues uno sabe cuando no es correspondido. Hay una cultura bien de web 2.0. de tener que decir todo.

Eso me deja pensando.

Por eso haré una declaración amorosa por estos medios.


Jiji, no es cierto.

domingo, 19 de junio de 2011

El tiempo relativo

Hace poco cambié de teléfono celular. No es un smartphone, sino simplemente un teléfono con el que puedo leer los sms en una sola pantalla y que me permite poner tildes y emoticones. Algo sencillo y es Nokia de largo aguante. De segundo uso, heredado de una guapa salvadoreña que solía vivir por estos rumbos del DF.

Mi anterior celular era uno que compré justo cuando vine a México. "Deme el más barato" dije y me dieron un Motorola noséquécosa y ya. El teléfono siempre funcionó. Pero el reloj se empezó a descomponer. El reloj se empezó a atrasar. Siempre se atrasaba y se atrasaba cada vez más.

Me puse a pensar en que mientras yo tenía un reloj que iba contando el tiempo más lento yo no me daba cuenta que el tiempo real era más rápido. El tiempo es una cosa relativa. Es decir mientras yo veía el reloj, sólo ése del celular, no me daba cuenta que mi tiempo era simplemente más corto. Porque se atrasaba digamos 5 minutos en una semana. Pero ¿dónde se me iban esos 5 minutos imperceptibles?.  Pues ni me daba cuenta. Pero si me hubiera regido mi vida completa a un reloj que pierde 5 minutos cada semana, significaría que habría de haber ganado 5 minutos de vida y ocuparlos que sé yo, en ocio. 20 minutos en un mes. Saquen la calculadora, pero eso es mucho en un año. Y luego podría ser mucho en una vida.

Pero hay algo que me acongoja. Y es que uno pueda no sentir el tiempo. Y tener relojes que le dicen a uno que puede ir más lento que los demás y no darse cuenta. Uno entonces viviría siempre en los ayeres.

A veces pienso cosas estúpidas -bueno más bien muy seguido-. Veía un anime el otro día y veía que habían varios soles y me puse a pensar cómo esa gente, con dos soles, definiría su "día", su tiempo. Como el señor astro sol ha regido el que contabilicemos el tiempo en este nuestro mundo. Porque lo cierto es que sin eso, a saber qué evento más o menos constante hubiéramos tomado para medir el tiempo (hoy se usa el tiempo atómico noséqué porque es más estable que la rotación de la tierra, la cual dicen que después de tanto tsunami ya es más rápida, pero lo cierto es que tampoco es un evento completamente estable). La verdad es que tenemos una idea relativa al tiempo a un evento que no es absoluto. Y eso me da dos cosas. Una: miedo. Y la otra: libertad para medir mis tiempos.

Entonces a veces uno puede contabilizar el tiempo como eventos estables de su vida. Entonces los tiempos se mide como "cada vez que me pongo a estudiar" -esperaríamos que fuera de las cosas más estables de mi vida; "cada vez que escribo un tuit" -quisiéramos que fuera una medida de tiempo más grande que la anterior y otras maneras subjetivas e infinitas de medir el tiempo. Un desorden, pero válido.

Y pienso sobre el tiempo y me cuento las canas.

Son más de 10.

Y pienso que el tiempo tan relativo quizás no es.

jueves, 14 de octubre de 2010

Sobrevaloración, hipsters y conciertos

¿Qué hace una persona cuya gata está internada, tiene que pedir prestado para comer, no tiene tiempo para terminar todas sus tareas ? Pues por cuestiones de cariño y suerte, me vi en el concierto de Arcade Fire de ayer.

Empecé a oir a Arcade Fire tipo 2007-2008 (gritenme HIPSTER ), pero es la verdad. Pues resulta que Arcade Fire empezó pues siendo parte del soundtrack de "Six Feet Under" y además, un amigo gringo nos pasó unas canciones de este grupo. Pues el asunto es sencillo: a mi mejor amigo le encantan los soundtracks y la música que nos da la impresión que puede ser un buen soundtrack.

Ahí empezó a rolar Arcade Fire entonces entre mis amigos y yo. Sin fanatismo absoluto, pero con ahí estaba: Arcade Fire en el viaje a la playa, en el carro, en los discos que mi mejor amigo suele quemarme, en mis listas para trabajar en lo que era el Censo Agropecuario "y así". Me gustan. Me hacen sentir de buen humor. Llegué a México. Y la vida transcurrió. Yo sigo oyendo la misma música siempre. A veces agrego cosas nuevas (por ejemplo, del Soundtrack de Gossip Girl encontré a la joyita de Edward Sharpe and the Magnetic Zeros), pero ahí voy.

Pero Arcade Fire son hipsters y están sobrevalorados, dicen. En México sí conocen a Arcade Fire. Aquí sí hay 13,000 personas que pagan por oirlo. A mi me pareció hipster y sobrevaloradamente fantástico. Sin pantalones estrechos y sin lentes de pasta (me hacen ver más gorda, mara) me fui al concierto. Los hipsters pues son una raza extraña. Primero se me hace que están incómodos con el mundo y por eso se visten de manera incómoda y segundo queme da tristeza ver hombres guapos vestidos de hombres feos. No es de dios, no es de dios.

Fui al Palacio de los Deportes. Que además no conocía. De todos los lugares a los que he ido a conciertos en México es el que menos me ha gustado. Se me hizo chiquito. Aunque mi percepción puede estar afectado por la pareja de la par que me tapaban y sentía que me quitaban mi espacio.

Me gustó el concierto. La música es una maravilla y además me encantó ver cómo se divierten en el escenario. Las imágenes raritas y la música con tantos instrumentos, fue una buena experiencia. Voy a hacer mi top 3 de canciones del concierto que me hicieron saltar:

3. Intervention
2. Wake up
1. Rebellion (Lies)

Me hicieron falta dos canciones, soy hipster y digo, son de los discos menos famosos:

1. I'm Sleeping in a submarine
2. My heart is an apple



Por cierto:

Hoy me preguntaron: ¿Hay hipsters en El Salvador? Y yo no supe qué decir, tengo más de un año de no ir... y no sé si se ha adoptado la modita esa.

Y luego, aquí está una caricatura que ilustra lo hipster de Arcade Fire: http://hipsterhitler.com/2010/10/olympics/

sábado, 9 de octubre de 2010

Love me, Love me

Tengo mucho tiempo de no hablar del "amor". Pero pues después de discutir mucho, largo y tendido, con los amigos y después de que el amor -o más bien el no amor- sea mi objeto de estudio en mis últimos cuentos, merece una reflexión.

A mis 26 años de vida, me he aceptado a mí misma como una soñadora. Yo creo que es parte de mi naturaleza, pero también fue cuestión de sobrevivencia. Desde chiquita me inventé muchos mundos. Digamos que me recuerdo estar tirada en la cama pensando o más bien soñando despierta. Es una de mis actividades favoritas y me acuerdo haberlo repetido no sólo pequeña, sino ya más grande con algún libro que no me dejaba dormir, con alguna novela, con alguna caricatura, con alguna historia que me inventaba y luego con cualquier amor de esos que dan sobresaltos.

Así pues me fui creando miles y miles de mundos. Y siempre he tenido más de algún amor platónico, o bien, varios al mismo tiempo. Como que cuando mi mundo "real" anda mal, recurro constantemente a crear "películas", en mi cabeza de mundos que no existen: hay diálogos, situaciones. De todo. Y me pongo sumamente creativa. Escribo cuentos, poemas, posts y tuits (¿qué cosa, no?, la vida cada vez es más complicada con tantas manera de expresarse).

Estos días han sido un poco desequilibrados para mí (y que poco tienen que ver con el amor). Por muchas cosas que no vale la pena ventilar en un post, sino más bien con un café y los amigos. Pero el asunto es que me las pase sin amor platónico.

Tenía varios, luego sólo uno y luego no me servía nada. Tenía que vivir lo que estaba viviendo. Y tenía miedo. No tenía manera de sentarme a pensar en otros mundos, tenía que vivir éste. Incluso deje un poco el mundo virtual, porque simplemente, todas las que soy estaban concentradas en no caerse. No fui a muchas fiestas, no fui a muchas cosas, me empecé como a saturar con muchas cosas, no quería mantener reuniones multitudinarias (incluso todavía me afectan un poco, y tengo mis recelos para asistir).

Y fue duro. Es duro. Quizá.

Pero aquí estoy.

Con más cicatrices y lista para escribir de tanto amor platónico se me ocurra. Pero con la certeza de que sé -desde antemano- que es como ir al cine.

Y pues seguro se me antojará ver una película.

Ya vengo, voy por las palomitas.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Home...I can't say where it is but I know I'm going home

Me he estado cuestionando, en medio de todo, de las diez mil cosas que tengo que hacer, de las diez mil cosas que he hecho últimamente mis definiciones de "hogar" y sobre todo de "patria".

Durante el mundial, debo confesar que envidiaba un poco a los mexicanos que han sabido compartirme su territorio en estos dos años. Los envidiaba verlos con su camisa verde, con sus sombreros, con sus pinturas en la cara. Envidiaba ese sentimiento que les veía de ser mexicanos.

Y es algo que yo ya había observado desde mi primer 15 de septiembre en México. Esa emoción de poner la banderita en las casas, de tener una bandera enorme y celebrar algo como una independencia con una fiesta tan familiar que parece cena de Navidad o Año nuevo. Además salir a las plazas y gritar "Viva México" y ponerse bigotes y brillantinas.

No lo entiendo. Lo veo y me admira. Me da una envidia leer cosas como ésta, de la querida Olga.

Porque en El Salvador la independencia es un desfile por la mañana, nada más. Un desfile al que además no fui desde que tuve 8 años. Porque los jesuitas, y muy bien que lo hacen, nunca hicieron participar al colegio en dichos festejos (tampoco dan asueto el día de la raza). Y el 15 de septiembre es más bien algo así como un asueto que nadie entiende muy bien, pero que está ahí para descansar. Y pasa y ha pasado todos los años como algo sin importancia más allá si cae viernes o sábado para que se un findesemana largo.

Y poco me emociona.

Poco emocionan muchas cosas "nacionales" de mi país. Mi nacionalidad recae en vosear, hablar ají con la jota y comer pupusas. Y eso es extraño. Todo es extraño. (En este momento puede verse la imagen de los gatitos que dice "Nadie me quiere", así es #sufrocomoaniuxa)

Y me siento quizá además extranjera, hasta de mi misma patria. Pinche -leáse bien el mexicanismo a propósito y sentido- vida de estudiante extranjera en festejos extranjeros. Y entonces recuerdo y vuelvo a mis lecturas de siempre, de mis ex-patrias.


El Gran Despecho
Roque Dalton

País mío no existes
sólo eres una mala silueta mía
una palabra que le creí al enemigo

Antes creía que solamente eras muy chico
que no alcanzabas a tener de una vez
Norte y Sur
pero ahora sé que no existes
y que además parece que nadie te necesita
no se oye hablar a ninguna madre de ti

Ello me alegra
porque prueba que me inventé un país
aunque me deba entonces a los manicomios

Soy pues un diosecillo a tu costa

(Quiero decir: por expatriado yo
tú eres ex - patria)






*El título del post es gracias a U2 en Walk On

Y hace un año hablé de mi país trasnacional, en CampoPagado

sábado, 31 de julio de 2010

De exámenes de grado y forever estudiant-ana



Pues parece que fue ayer cuando hablaba de cómo me gradué de la universidad (aquí y aquí). En aquéllos días de anonimato "y así". 

Cuatro años después estoy en México. Haciendo un E-X-A-M-E-N y oral. Nunca en mi vida había hecho un examen oral. Yo hablo hasta por lo codos, no dejo hablar a la gente y sin embargo estaba paniqueada. 

¿Por qué sueño cosas los día de mis graduaciones? Ese día me desperté y había soñado que llevaba a la gatita púchica (no he ni hablado de la gata en mi blog, el tuiter está matando este asunto) a El Salvador y que además la llevábamos a la playa y la gata nadaba. No pues, lindísimo sueño y super significativo (!!!!).

Y bueno me levanté tarde. Me había acostado la noche anterior a las 2 ensayando mi presentación. Jamás en mi vida había hecho eso... normalmente preparo la presentación la veo mil veces, pero nunca digo en voz alta nada. Y me sentía rara. Casi que me quería poner el lapicito en la boca por aquello de la dicción como hacía mi papi cuando ensayaba. Pero no, no me puse el lápiz. Tampoco. 

Ensayé tres veces. La primera me tardé 23 minutos, la segunda 26 y la última 27. Dije que si seguía ensayando el peligro fuera que entrara en un loop mi presentación tuviera duración infinita. Así que me fui a dormir pensando en una presentación infinita donde nunca dejaba de hablar y todos caían dormidos.

Mi mami me despertó a las 11 y 30. Lo cual fue bueno. Dormí lo suficiente. Y era la hora adecuada para desayunar, bañarse, ordenar un poco la casa (barrí un poco), y empezar con eso terrible de peinarse. La plancha que tengo ya no sirve... me tardé 10,000 años en peinarme (bueno realmente 2 horas, fraccionadas) y no me duró nada. Porque a la mitad que me peinaba decidí ensayar una vez más. Y la planchada es más divertida si tu hermanito te ayuda con una parte del pelo y si ves un capítulo de "Amar en Tiempos Revueltos".

Cerca de las 3 PM decidí empezar a vestirme.  Hace un par de semanas decidí que iría de falda a la graduación, pero las lluvias me hicieron cambiar de decisión. No tanto porque me fuera a mojar las piernas (en todo caso pensaba irme en taxi y llevar sombrilla), sino porque me imaginaba que empezaba a temblar por el frío mientras exponía y que la voz se me quebraría aún más al hablar. Entonces la Gé me prestó un pantalón a última hora. Desempolvé los únicos zapatos de tacón que traje a México (no me los había puesto en más de dos años), desempolvé una pequeña chaquetita y decidí que pondría un top celeste (primero pensé en uno rosado, pero luego si me ponía el celeste podría ponerme unos aretes que son más bien mi estilo y en medio del disfraz hubiera estado divertido). Era algo así como "something borrow'd, something blue, something new". (Pero no estrené nada).

Como tenía que planchar el pantalón, me recordé de cómo en Seinfeld no se ponían en pantalón para que no se arrugara. Pero no me iba a quedar en calzones, así que puse un pants (rayado, de colores estrambóticos). Poco antes de la 4 pm veo mi ventana y la gata estaba afuera, se había salido por la ventana de mi cuarto. Y mi hermano me dijo "Voy por ella" y yo le dije "No, cambiate". Y salí. Cuando estaba afuera, en tacones, maquillada y con pelo planchado y pants ante la mirada extraña de unos bichos del edificio de la par caí en la cuenta de cómo andaba vestida. Pinche gata. 

Bueno nos fuimos, llegué (excesivamente temprano), en un taxi que nos cobró más de lo debido. Pero ya. A esperar los 30 minutos más largos del mundo para que empezara el examen. La mara empezó a llegar... la Jacqueline estaba más nerviosa que yo.  Y bueno, la Nathaly me sirvió el agua en el vaso y me llenó la botella. La gente me abrazaba y yo empecé a respirar como hago al inicio de yoga... No me sirvió mucho.  

Y empezó el examen.

Empecé hablando (muy muy rápido, hasta que la directora de la mesa me paró). Creo que eso hizo que mi presentación durara menos de mis "ensayos". Y luego las preguntas. Muchas preguntas. Yo trataba de obviar casi todo. Cuando exponía solo ver mi pantalla y cuando me preguntaban sólo oír... tratar de no ver nada ni a nadie. Como raro. Preguntas raras, normales, fáciles y díficiles, pero muchas. 

Luego la deliberación.

Y salir a platicar con la gente.

Y luego el dictamen.

Todo se hizo tan corto. 



Y ya.

Leyeron el acta, firmé y me dieron flores. Quizá sea lo más cercano a casarme que alguna vez tendré. 




Y ya. Festeje con los que tenía que festejar, sobre todo con mi mami y el brotherhood. Aunque me hicieron falta gente que por motivos sobre todo geográficos y el que no exista el don de la ubicuidad (o por lo menos no lo venden en Walmart), no llegaron. Extrañé a mi papá y el resto de mis hermanos, a Mario, a la Doris, a la Gaby. Me imagino claramente a Mario siguiendo la broma de mi frase célebre "Es muy díficil ser joven en El Salvador".



El lunes empiezo otra vez "Forever estudiant-ana". 4 años más y a ver si sobrevivo, jamás pensé que iba estudiar un doctorado... nunca lo pensé. Pero son "cositas" que pasan.


Peace out.


P.D. Esta es la presentación, por si alguien quiere ver qué fue lo que me trajo a México 2 años.

sábado, 17 de julio de 2010

Zombie

Este día empezó a las 7 AM.

No me levanto a esa hora en México. En El Salvador era de lo más normal. Últimamente me levanto con muchos sobresaltos... o con dolor en el estómago, ese dolorcito de nervios, de "ahhhh", justo esa sensación a los 5 minutos antes de que se va hablar en público.

Odio eso.

Levantarme con esa sensación.

El otro día que me levanto y voy a tomar agua. Y como que no sé, será en ese momento en el que hacés cosas zombies que te acordás de los sueños. Y uno sigue haciendo cosas pero uno está de nuevo soñando. Bueno a mi me pasa y en mi egocentrismo crónico pienso que lo que me pasa a mí le pasa a todo el mundo. Y pues, no.

La onda es que he tenido esos flashes ya varias veces. Me siento un poco como viviendo así como en dos planos. Y que cuando me pierdo de éste -que supongo que es el real, pero aún no lo sé- sueño. Me pierdo. Fantaseo cual pendeja.

Y está bien. Es bastante funcional para quitar dolores de cabeza, también. No solo para dolores gástriticos de la mañana. Y también es un bien sucedáneo del yoga.

Y quien sabe.

Hasta aquí llega este post escrito mientras me acompaña mi segunda taza de café en 30 minutos.

Y escrito a altas velocidades, ¿no es hermoso haber tenido clases de una rústica mecanografía?

martes, 19 de enero de 2010

Ya me fui/Ya vine/ Ya llegué.

Entre tantas idas y venidas no sé dónde regreso y donde voy.

Lo único que sé es que ya estoy en el DF. De nuevo. Lista.

Ya lloré, ya dormí, ya me enojé... y todas esas cosas que me pasan en los regresos-partidas y en las partidas-regresos.

Les cuento lueguito.

Sólo unas cosas:

  • No sabía que había tantas películas "Bring it on". Nos pasaron 3 en el ticabús. Gracias, me siento con deseos de ser rubia y de saltar. Ser porrista es lo máximo.
  • Los policías nunca saben qué revisar de los pasaportes: "Lo sacó en Galerías?", me preguntó el señor agente en Tapachula. "Sí". ¿Sabés donde queda Galerías?, pensé, pero mejor no lo dije.
  • Los señores de la migra por tierra mexicanos son más buena onda que los de avión, o así me pareció después de los chapines.
  • Admiro mi capacidad de dormir sentada.
  • La comida con hambre es la más rica del mundo.
  • Dormir con sueño es la mejor forma de dormir.
  • ¿Alguien sabe si el super "La Tapachulteca" tenía algo que ver con Tapachula?
  • Tapachula me recordó un poco a Sonsonate, un poco a San Pedro Sula y un poco a nada que haya visto antes.
  • No sentí ninguno de los temblores.
Otras cosas necesitan de más tiempo para ser contadas. Ahorita no tengo.


Saludos.

lunes, 11 de enero de 2010

Dos DUI's en 31 minutos.

Pues bueno, como buena cumpleañera de Enero (y mayor de 22 años), me tocó renovar mi DUI.

Enferma por las publicaciones de Teledos y demases, me revisé toda la página de Registro Nacional de Personas para no caer problemas, estilo Instituto Nacional de Migración mexicano que por más que uno pregunte siempre le falta un documento para hacer el trámite. O pasa algo. Y con esta paranoia me preparé. O bien cosas como esta fotogalería del faro, que uno dice, maldito DOCUSAL empresa privatizada producto de las políticas neo-liberales y que además es ineficiente. Y pues, me imagino que debe haber drama, pero yo no lo sufrí... tanto.

Como primer paso paranoico hice mi cita online. Que es un desperdicio de tiempo. Primero, el sistema para llenar el formulario se cae con cualquier navegador que no sea Internet Explorer. Luego, uno lo tiene que imprimir. Y, finalmente, uno llega a la Central de San Salvador con el papelito y le dicen que sí, que siempre hay que hacer la fila.

Con otra cumpleañera de enero, decidimos irnos de la CENTRAL e irnos a Galerías. Porque aunque no sabíamos qué esperar de Galerías, esperábamos que iba a ser más útil que nuestro papelito que tenía cita para las 11. Así que nos fuimos para Galerías y llegamos a las 11 y 10.

Rápidamente caminaba la fila del inicio donde revisaban los documentos. Como dice el anuncio, llevábamos el recibo de la luz; pero, nos dijeron que no lo necesitábamos. Bueno. Nos quitaron los recibos de pago -que ya habíamos hecho en el banco. Y luego nos llamaron para tomarnos los datos. Me pidieron el NIT, no sé qué ondas con la indexar el DUI con el NIT, debe tener su objetivo, que no han dicho.

-Doña Ana Ruth Escoto.

En un duicentro -o por lo menos al que fui- todos somos dones y doñas. Me sentí vieja. Me tomaron los datos, me dieron un foldercito y al Paso 1, y eran las 11:20 cuando me dieron mi folder. A las 11 y 28, ya había puesto mis dedos sobre los sensores y me esperaban en el paso 3 (no fui al paso 2, porque no te vuelven a tomar todas las huellas). La toma de la foto. El que haya quedado mal no es culpa de nadie, si no de no ponerme recta. Y se ve chistosa.

Y me preguntaron si quería hacer de nuevo mi firma y yo dije que no.

Luego al paso 4, a esperar el DUI.

Extrañamente me lo dieron a mí antes que a mi amiga, y eso que en todos los pasos ella me adelantó dos personas en la fila. Pero igual, salimos de DUI centro a las 11 y 41. Con DUI's.

Así que se nos ocurrió la manera más sencilla de sacar su DUI si es sansalvadoreño:

1. Vaya al Distrito 2, cerca de Galerías, a sacar su partida. Cuesta 3$ y la dan rápido. Igual hay oficina en Metrocentro, que también es bien ágil.

2. Se va para Galerías, escoge cualquiera de los bancos que esté vacío y pague los 10.31$. Porque se puede pagar en todos los bancos. No sea como yo, que se va al Agrícola de la Metropolis y hasta se habían acabado los formularios cuando llegué.

3. Váyase al DUI centro de ahí de Gale. En serio, ni intente ir al de la Central. Me han comentado que el Duicentro de Santa tecla está solo también. Aunque salga más carito el transporte, esperar en el Sol no es buen trip.

Otros consejos:

Si es chera no se pinte mucho, que los colores fuertes salen como negros. Eso me dijeron cuando me hicieron quitarme el brillo -que ni es tan fuerte. No se peine de pelo suelto que te hacen que te lo amarrés y no te pongas el cepillito, porque quieren que se te vea la frente. Así que mejor llegar peinada como piden de antemano.

Y siempre piense: "al que madruga Dios le ayuda". Así que creo que en las mañanas todo está más vacío.

Y solamente. Espero que les sirva si van a sacar el DUI.

jueves, 18 de junio de 2009

505

Voy a hacer mi reflexión a las 505 entradas que tiene este blog de existir. (No la hice a las 500 porque soy despistada, pero podrían decir que soy "original", je je).

Cuando abrí mi blog no sé muy bien qué quería. Había estado en loscuentos.net, un buen rato ya, y sin querer había empezado a bloguear haciendo "reflexiones" que publicaba y la gente me comentaba. Sí. Todo igual que esto pero con un fondo azulito. Pero bueno. Uno quiere más. Quiero otros colores. Quiere postear fotos que acompañen y quiere música y videos.

Y abrí un blog para expresar mi fascinación con las hormigas. ¿El título? No. No tiene que ver con las hormigas, sino es una frase de Miguelito, como lo expliqué por aquí. Y bueno. Todo empezó bien. Tenía lectores, muchos de loscuentos.net, y pues realmente no tenía lectores salvadoreños ni leía a nadie salvadoreño.

Un día se me ocurrió buscar a los salvadoreños: y pues me encontré con SS y Hunnapuh. Ligia también. Los linuxeros (woody, churro, xtecuan). Y pues digamos me nacionalicé. Es muy pequeña la proporción de blogs extranjeros que leo (proporción es una parte con respecto al total, a muchos sigo leyendo). Y realmente ha sido bueno.

Hago toda esta reflexión por el nuevo bebé. Campo pagado. No saben lo que pasa atrás de ese blog. Correos demenciales de hasta más de 100 respuestas. Conversaciones simultáneas. No saben lo divertido y lo bonito que ha sido. Y cuando pasan cosas así, de encontrar mara buena onda en línea, da como satisfacción hacer lo que se hace.

También otra cosa que me emociona es mi blog -medio olvidado, lo acepto- de economía, y le puse esa cosa del stat counter y me da alegría ver que gente busca cosas como "Ibisate" y con eso llega a mi blog, y por tan sólo esa búsqueda, el blog cumple su cometido.

Y bueno la vida en línea es extraña. Que no entiendo el twitter y no sé como usarlo, es seguro, pero tengo mi identidad ya reservada. Porque esto de la web 2.0 da réditos, y quien sabe un día me dará por twittear. Que no entiendo mi facebook y el resto de contactos que tengo. Que no entiendo muchas cosas. Pero así se vive. Se imaginan a los primeros que empezaron a comunicarse por medio escrito? Les habrán dicho "Locos que se comunican por escrito en lugar de hablar".


Y bueno agradezco a los lectores fieles y a los infieles -no juzgo pué. Y esperamos seguir por aquí, un buen rato. Dios mediante, va.

martes, 2 de junio de 2009

Cambios


¿Qué pensaba? ¿Que El Salvador Cambia y este blog igual? NOOOOOOOO jamás. Vamos con la corriente y este blog tiene nueva plantilla.

Estamos -yo y todas mis personalidades- contentos de lo que pasa en el terruño lejano. Que las cosas cambien. Y por eso limpiamos la casa para tener todo nuevo. Además la encuesta que puse hace poco, decía que a 3 personas no les gustaba la plantilla y 10 quieren que postee más seguido.

Vamos concendiendo sus demandas. Somos un gobierno, no con sentido humano (vade retro!), con sentido hormigo.

Por cierto, tengo MUCHAS COSAS qué decir del discurso de Funes, las reacciones de Cristiani y la muerte de Tórrez... nomás déjenme descansar de este trasterío de volver a poner mis hormigas en el header y recordar los colores html -que esta plantilla está linda pero no me gusta que es medio tristona-.

Además hoy puede reaccionar ante los post! WOW qué maravilla, jajaja sólo que reacciona de acuerdo a cómo yo quiero -es una hormigarquía, qué le vamos a hacer-.


:)




Ahí les dejo el screenshot de la vieja plantilla... Adiós...
(Por cierto esa plantilla me daba problemas con los marcadores de párrafo y las imágenes, a veces lo arreglaba pura secre con espacios, así que si ahorita ve cosas raras, van a disculpar).

(Otro paréntesis: El otro bló, sí el económico ése, también está más bonito... )

domingo, 22 de marzo de 2009

Del ajusco, la inflación, la manera de ser tan "Ana", y otras cosas que pasaron el finde

Pues bueno, como ya les había adelantado, el sábado tuve examen.

Cuatro horas después salía del examen un poco adolorida de la mano, al llenar 10 cuartillas a puño y letra. Cuando era una bebe, más bien cuando tenía 15 años, empezó mi labor de digitadora de encuestas. 

Y eso me jodió la mano por el uso y abuso del teclado numérico.


Y cuando hace frío o exámenes largos, pues jode mucho.



Pero bueno. Al salir, y aprovechando el ride, al Pepe se le ocurrió que fuéramos al Ajusco a comer. Lo cual me pareció excelente. Yo nunca había ido más allá de Six Flags, para mí era como que sé que existe un mundo más arriba de ahí, pero no conocía. Es como esa película "13th floor", que como que se acaba el programa y esas cosas. Pero bueno, yo estaba emocionada, quería ver si se acaba el programa... y nada. Pues íbamos subiendo con un tráfico lentito... y ya llegamos a comer. Me dio frío en los pies, porque ya es primavera (pasá ligera, la maldita primavera!), y ya no ando tan abrigada y a veces hace calor y a veces llueve y todos los días es una aventura. Pero comimos y estuvo re-bonito. Un montón de bosque. Como originaria de un país con pocos bosques, yo estaba maravillada. Probé chorizo verde, qué cosa tan rara. Y ya.  

Como andaba embolsonada como bichita escolar, decidí que sólo sacaría mi billetera. Y bueno cuando subí al carro la guardé en el bolsón. O así me acuerdo. Así que la perdí, como suelo hacer. Porque no es primera vez, ni segunda vez que me pasa. ¿Qué cómo me di cuenta?

Justo cuando salíamos para el super -es domingo y como familia feliz, vamos al super, sobre todo porque vienen dos semanas en las que no saldremos porque es semana final de clases y la otra exámenes- Y yo busque que busque mi billetera.  Le hablé a la Nath para ver si la había dejado en carro de Pepe. Y nada.

Pum... le di vueltas a mi desorden. Y nada.

Nada.


Se perdió, tan rosada, tan con los documentos flacsianos y la llave del casillero. Pero por suerte le había sacado la tarjeta y mis documentos (DUI y licencia) el día del concierto de Radiohead.


Bueno pero nos fuimo al super. Y me puse a ver que cada vez que vamos está más caro. Que cuando vine a México el litro de leche de 13 pesos, me costaba 10. Que la carne y el pan sigue subiendo. Y pues por eso que no hay que ahorrar, me compré unas zapatillas negras jajajajaja. Y sí compro ropa en Wallmart.  Y luego comimos re-rico porque la Lau cocinó unas pechugas rellenas de espinaca. Y me tomé un Arizona, que es mi nueva adicción. 


Nos vemos, que la semana está dura. Cuídense mucho, los que están en El Salvador, me lo cuidan nomás tantito, por favor? Sí? Le dan sus medicinas y todo lo demás. Que he andado nostalgiosa, eso por haberme terminado ya los frijoles y la semita que me trajó el Deyvi. Pero aún me queda queso con loroco, y no saben lo que ese olor es tan lejos de casa!



Peace out!

domingo, 15 de marzo de 2009

El Salvador tiene su votación, el G-20 tiene su sesión de té y yo me voy a ver a Radiohead

Así mero...

Y ya no sé qué ondas... 

No he hecho nada por estar viendo el canal 21 en línea.... y me tengo que alistar para conocer el foro sol!!!


Yeah!!


Espero que cuando regrese, después de un super mega concierto, vea en internet sólo buenas noticias...


Igual esas noticias no son nada comparadas con la sesión de té del G-20, que hoy se van dando cuenta que hay regular los mercados, a ver si sueltan el pisto... Aunque eso no quite el pronóstico de una contracción del 1.8% del crecimiento económico mundial....












Ahhhhhhhhh






Qué importa todo...








Thom allá voy!

miércoles, 18 de febrero de 2009

Reflexiones sin sentido

Después de escribir mi primer post económico-mexicano, me pongo a pensar que con la llegada de la pequeña televisión a mi casa como que estoy más pendiente de esta sociedad mexicana en la que vivo. Porque sí, llego la televisión con tres mil novelas de televisa, con un javier alatorre y una paty chapoy que nunca tiene sentido.

Digo yo, vivo en México.

Lo estoy aceptando pero cuesta.

Pensaba en ese tipo de cosas y en la inmortalidad del cangrejo y en eso que le llaman vida, cuando salteaba las papitas y el pescado de la cena, cuando tocaron el timbre.

Aquí, como en El Salvador, la seguridad es bien altanera:

-Hola, ¿me puedes abrir?
- ( no dije nada , esperaba tener algún grado psíquico para entender lo que pasaba)
-Es que dicen que aquí están fumando

Pues mis reflexiones son un poco erráticas y suelo no tener focus pero no es para tanto y al pescado le puse romero. No señor no estamos fumando.

Pero ¡qué cosas! ¿para qué me viene a tocar y si estaba fumando mota qué? Quién denuncia ese tipo de cosas. Además dos de los departamentos vecinos están vacíos. Yo creo que el maitro nomás quería venir a joder.


Y ya, me retiro porque una *ironía* bella reseña de sociología */ironía* me espera.

See ya!


AAAAAAAAAAahhhhhhhhhhhhhhh ya tengo tema de tesis ujuuuuuuuuuuuuu

jueves, 12 de febrero de 2009

De Darwin, Lincoln y Cronopios

Pos sí, que cumple años Darwin y Lincoln.

Que es el aniversario luctuoso del gran Cronopio.

Que chocan unos satélites de la conmoción de tanta fiesta mundial. Y como para recordarnos de hace unos 25 años y la guerra fría, fue un ruso y un gringo.

Y ya. Solamente gracias.

P.D. Estoy posteando desde mi widget de mi página principal de google, casi que ya no voy a ninguna página más que esta, si la vida sigue siendo tan fácil, seré una facilona jijiji.

lunes, 9 de febrero de 2009

Cuando no quiero, pues no quiero

Soy una persona errante y sicótica, neurótica y dispersa. Totalmente ciclotímica y necia.

Tengo que leer (mucho), pero no quiero, como que no despego y me pongo frente a la máquina y hago cualquier cosa, como personalizar mi página de inicio de google con cuanto widget se me ocurra. 

Ush!

Y nada, pobre Martine Segalen... tan relegada, tan histórica y antropológica y yo cayendo en las garras de señor google (y demases).


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