miércoles, 29 de noviembre de 2006

De buses, cobros y demases

Hoy fue un día bonito dentro de lo que cabe --a pesar de ciertas ausencias por trabajo excesivo {no no es una indirecta [es una directa]}--. El asunto es que tuve dos agradables encuentros en el bus.

Una familia, compuesta por una madre y tres hijas, se subió al bus. La hermana mayor se sentó a la par mía. La señora y las dos niñas adelante. Las niñas eran sumamente lindas... y la más chiquita me pasaba sonriendo. Era bien linda. No tenía los ojos claros como las otras dos y era gordita y cachetona. Creo que la identifiqué rápidamente conmigo. La niña me sonreía una y otra vez, y vamos que yo también. Al final se bajaron antes de metro y la bebé de un sólo me alzó la manita y diciéndome adiós. La verdad me sentí bien, es raro porque los niños no me sonríen. Normalmente nos evitamos (ellos a mí y yo a ellos). Normalmente no hay química... pero fue bonito. A veces me sorprenden estos instintos de hermana mayor o algo así (no, no voy a decir otra palabra).

En metro me cambié de bus y ahí se subió un payasito. De entrada no pensaba darle dinero (porque ya me había comprado unos clorets y dado una cora a otra payasita y me restaba sólo una cora que pensaba transformarse- por el divino intercambio del mercado- en bolsa de agua).

-Yo no vengo a contarles chistes... yo vengo a robar

¡Mierda! pensé... (soy más malcriada cuando me asusto).

-¡¡¡Son bromas!!!

Pensé que tenía un sentido del humor medio dark y entonces me empezó a caer bien. Hizo varios trucos de magia con una bolsa negra y además infló una vejiga a la que le atravesó un asunto de metal. Y el globo no estalló. Eso, debo reconocer, me impresionó. Luego hizo un par de chistes a los que subían y decía "Suban, suban que es más pisto". Creo que está de más decir que no tomé agua.

Luego fui a cobrar, me sorprendió que era más de lo que yo pensaba. Lo cual me puso muy contenta, a pesar de que no era mucho, era un poquitín más. Por lo menos para otros clorets, ya tengo.

Y luego otra cosa buena:
-Ani, te hablaron por teléfono
-¿Quién?
-El señor X, que recibió tu currículo :D

domingo, 26 de noviembre de 2006

Para el frío de la Antártica

Para el señor "B", el que lee en silencio


De entre seis mil millones de personas, existía Alejandro. Alejandro tomó un lápiz y dibujó una estrella. Luego un camino. Luego una bici para andar por ese camino. Luego se cansó y dibujó una nave --para ser más eficiente y rápido, por supuesto--. De entre seis mil millones de personas, Alejandro tiene una nave, una bici, un camino y una estrella. Pero, además, tendrá hormigas, muchas, más de seis mil millones, que serán algún punto de lo que dibuja.



Y remato: ♫All you have to do is call my name / And I'll be there /On the next {plane}♫. Bon voyage!

sábado, 25 de noviembre de 2006

Tus libros y tus amigos... preséntamelos, mi Juan

El poema de Juan de Dios Peza me encanta. Me tomé el atrevimiento de robarle la frase para remebrar mi encuentro con los libros.

La mitad de las cosas que he leído, no logran tener algún recuerdo consciente. Empecé a leer más activamentea los 9 años en el colegio -con cierta ocasión de no devolver dos libros por vergüenzas y multas acumuladas, pero eso es para contar otro día-. La cuestión es que sí hay como pasajitos de mi vida rodeada por las letras. No me acuerdo del primer libro que leí, pero si de algunos de mi infancia.

Uno era "La Gallinita Negra o El Mundo Subterráneo", es un libro de aventura que narra la Aventura de Aliosha... No sé qué hicimos -mi hermana y yo- el libro, pero mi hermano mayor hace poco me regaló otro ejemplar que lo tengo sobre la librera de mi cama. Creo que mi hermana y yo nos embobamos con ese libro y luego con otros. Estábamos chiquitas, porque me acuerdo que me lo leían o puede ser nomás que me lo leían porque yo era haragana.

Otros libros que me encantaban eran una serie de libros que eran como enciclopédicos. Ahí leí la mitología griega, un par de cuentos y además aprendí a hacer manualidades. No me acuerdo como se llamaban pero todos eran cafecitos claro, como beige, y tenían un rectángulo de algún color donde estaba el nombre. Me acuerdo que mi hermana recitaba -¡Marti, qué nostalgia!- cultivo una rosa blanca...

Luego, también, me gustaban, después los libros del Padre Ibañez, así leí a Alberto Rivas Bonilla y las Aventuras de Nerón. También uno de mis cuentos favoritos, "La Flor del Olivar" de Carmen Lyra. Me gustaban mucho... Luego empecé a sacar libros de la Biblio, no me acuerdo de ninguno, pero sé que leí Tom Sawyer, Las Mujercitas y otro montón pero no me acuerdo... je...

Ya más adolescente, el primer libro que leí de corrido en un día fue Crónica de una Muerte Anunciada de Gabriel García Márquez. Y eso sí... ya empezaba el Miguel Hernández a revolotear, con el libro de Obras Completas de mi papá y a la Marti ensayando "yo quiero ser llorando el hortelano", para recitar en clase. Luego dos años más tarde, ya en Noveno Grado, vino una de mis obras favoritas, El túnel de Sábato. Creo que esta fue la primera lectura que me inspiró más a escribir. Grande Sábato.

Suspiro.... es noche y tengo que dormir, pero les dejo el túnel... Provecho!

Para descargar El Túnel - Ernesto Sábato

jueves, 23 de noviembre de 2006

Re-sume

dolor cabeza garganta frio viento labios-rojos QuiqueGonzálezMúsicaNueva Ropa-Formal EmpresaPrivada LeerMucho OjosMásChinitos LocuraNoMomentanea FRIOdeNuevo NostalgiaDeLoNoVivido QuiznosYQuiznosYquiznos NoTeclado NoCompu Calificar NOTAS promedios LaDerivadaDeUnaIntegralCuyosLímitesSonFunciones-UNA-BELLEZA ¿Nerd?-Of-course-my-darling Jacobianos Cramer PlanificacionIndicativa? Des-Madre MamiEnGuate DesMayorguizada OlvidarElCelular ComidaDeHotel Presentaciones Eventos Hola-mucho-gustos Mapeo Unemployement-again Frío Sueño Adiós


En el tapiz del cielo se juega nuestra suerte
Allí donde mueren las horas
El pesado cortejo de las horas que golpean el mundo
Se juega nuestra alma
Y la suerte que se vuela todas las mañanas

Canto I - Altazor
Vicente Huidobro
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